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    Crecimiento corporal total, temprano y tardío en un cruzamiento terminal de pollos camperos utilizado como población fundacional de una sintética doble propósito
    (2025-10-29) Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional del Litoral
    El crecimiento animal, definido como un aumento en la biomasa, es un fenotipo complejo regulado por numerosas rutas fisiológicas diferentes según la etapa de la vida de un individuo. El término crecimiento como tal es ambiguo en tanto puede hacer referencia a aspectos dimensionales (modificación del peso corporal o de alguna medida lineal), composicionales (modificaciones en las tasas de deposición de tejido óseo, muscular y adiposo) o del desarrollo (madurez sexual). Esta particularidad determina que, aun cuando se le asigne el mismo nombre al carácter, como ocurre en el caso del peso corporal, no se trataría en realidad del mismo carácter si se lo mide a diferentes edades (peso al nacimiento, peso a la madurez sexual, peso maduro). Por lo tanto, cada una de tales determinaciones debería ser considerada como la expresión de caracteres en mayor o menor medida diferentes. El indicador más utilizado para definir operacionalmente al crecimiento como variable productiva es el peso corporal. Se trata de un carácter arquetípico en el marco de la genética cuantitativa clásica en el sentido que desde el ratón de laboratorio a especies de interés productivo se dispone de evidencia que presenta distribución normal y, si bien se conocen genes mayores que lo afectan, su comportamiento se ajusta al modelo infinitesimal propio de la variación continua1. También presenta buena heredabilidad, aun cuando este parámetro genético es una propiedad de la población en la que se lo estima más que del carácter en sí mismo, por lo que responde a la presión de la selección artificial razón por la cual se acepta que posee una base poligénica representada por una multiplicidad de genes con efectos individuales aditivos y de similar magnitud sobre el fenotipo. Además de los genes que muestran similar direccionalidad en su expresión durante todo el ciclo de crecimiento asociados a individuos de mayor o menor tamaño, se ha postulado también que existen genes con efectos sobre el crecimiento temprano y otros con efectos sobre el crecimiento tardío. El objetivo de este trabajo de naturaleza exploratoria fue poner a prueba la hipótesis de la presencia en pollos camperos de estas tres categorías de genes para crecimiento a partir del análisis multivariado de los datos longitudinales peso corporal–edad cronológica. Se utilizó el registro de las pesadas individuales realizadas a intervalos semanales entre el nacimiento y los 90 días de edad en una muestra aleatoria de 42 machos de pollos camperos pertenecientes al cruzamiento terminal de tres vías Campero Casilda (CC) utilizado como población fundacional de la sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA. La matriz de datos (42 individuos x 13 registros de peso corporal) se analizó con la técnica multivariada de componentes principales. Las dos primeras componentes principales explicaron el 81,2 % de la variancia total observada. La primera componente (CP1) explicó el 59,5 % de la variancia y presentó todos los coeficientes con signo negativo por lo que puede ser considerada como una componente de crecimiento armónico a lo largo de todo el ciclo evaluado. Los mayores valores de la componente corresponden a animales de bajo peso y los menores valores de la componente a animales de alto peso. La segunda componente (CP2) explicó el 21,8 % de la variancia y presentó un contraste entre los pesos tempranos (coeficientes positivos entre el nacimiento y la semana 5ª) y tardíos (coeficientes negativos a partir de la semana 6ª) describiendo un patrón según el cual los pollos más livianos que el promedio en edades tempranas son más pesados que el promedio en edades tardías y viceversa. Los valores de CP1 y CP2 se consideraron como nuevas variables aleatorias, se dispusieron en un arreglo ordenado y se eligieron las aves con los valores máximos (n= 10) y mínimos (n=10) de cada una de ellas. Los datos peso corporal-edad cronológica correspondientes a los dos subgrupos de aves resultantes para cada componente se ajustaron con el modelo sigmoideo de Gompertz y se estimaron los parámetros con valor biológico que definen la forma de la curva de crecimiento [A: peso corporal asintótico (g) y k: tasa de maduración o velocidad de aproximación a la asíntota (semana-1)]. Las aves con bajos y altos valores de CP1 presentaron diferencias en el peso asintótico (A bajos: 5358 ± 165; A altos: 4578 ± 260; p= 0,021) sin diferenciarse en sus tasa de maduración (k bajos: 0,1828 ± 0,00425; A altos: 0,1804 ± 0,00961; p= 0,820), relación que se evidencia en el paralelismo de las curvas de crecimiento. Las aves con bajos y altos valores de CP2 no se diferenciaron en A (bajos: 5001 ± 229; altos: 4799 ± 173; p= 0,493) ni en k (bajos: 0,1837 ± 0,00423; altos: 0,1785 ± 0,00744; p= 0,553), razón por la cual sus curvas aparentan ser coincidentes. Sin embargo, en la primera parte del ciclo las aves con bajos valores de CP2 presentan menor peso corporal que aquellas con altos valores de la componente, situación que se invierte en la etapa posterior a la 6ª semana de vida. Se concluye que CP1 es una componente vinculada con genes que mantienen similar efecto sobre el peso corporal a lo largo de la vida del individuo y que discrimina por el peso asintótico independientemente de la tasa de maduración, mientras que la segunda componente identificada en este estudio (CP2), que como tal explica una fracción de la variancia independiente de la atribuible a la primera componente, estaría relacionada con la propuesta de la existencia de dos grupos de genes con efecto diferencial sobre el crecimiento: uno de ellos relacionado con el crecimiento temprano y el otro con el crecimiento tardío y, en tal sentido, podría ser tomada como evidencia experimental corroborativa de tal hipótesis, en coincidencia tanto con antecedentes en pollos3 como lo observado en trabajos previos en un modelo murino.
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    Conformación corporal prefaena y edad de sacrificio de machos de una sintética de aves camperas en su segunda generación de estabilización y de la población fundacional
    (2025-10-29) Canet, Zulma Edith; Bonanno, Marcos; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional del Litoral
    La inclusión de la proporción de pechuga y de pata-muslo como criterios de selección en los objetivos de mejoramiento de las líneas progenitoras de los híbridos comerciales de pollos destinados a la producción de carne requiere disponer de caracteres que puedan ser medidos sin necesidad de sacrificar a las aves. La posibilidad de implementar estrategias de selección indirecta tendientes a mejorar el rendimiento de dichos cortes valiosos depende, por tanto, de la caracterización de indicadores evaluables en los candidatos de selección que estén correlacionados con los objetivos planteados por la industria. El pollo campero es un tipo particular de ave para carne, pensado inicialmente para sistemas productivos semi-intensivos, que se caracteriza por presentar menor velocidad de crecimiento que los híbridos utilizados en los modelos intensivos y por faenarse no a un peso objetivo sino dentro de un intervalo de edades que se encuentra protocolizado. A diferencia del pollo de campo tradicional que no solo presentaba un período de crecimiento más largo sino también un inadecuado desarrollo de su pechuga, el pollo campero presenta una conformación carnicera más definida con un mejor desarrollo de la musculatura pectoral. El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto del grupo genético sobre la conformación corporal prefaena de dos genotipos de pollos camperos. Se evaluaron machos de la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA (CBI) en su segunda generación de estabilización y del cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC), población fundacional y genotipo de referencia. Una muestra aleatoria de 15 individuos de cada grupo se sacrificó a los 75 y a los 90 días, edades mínima y máxima, respectivamente, admitidas por el protocolo de producción1. El día previo a cada faena (74 y 89 días) se midió la longitud de la pechuga (LP: distancia en cm entre el vértice de la quilla del esternón y el sitio de unión de las clavículas), la anchura de la pechuga (AP: anchura del tórax, en cm, a la altura de la unión de las clavículas), la longitud dorsal total (LD: longitud en cm medida con cinta métrica y con el ave de pie, desde el nadir de la curva que forma el cuello con el cuerpo hasta la base de la cola) y la circunferencia corporal (CC: longitud, en cm, a nivel de la porción anterior del borde del esternón, pasando por debajo de las alas y por delante de las patas). Para cada ave se calculó: la superficie de la pechuga [SP: (longitud de la pechuga x anchura de la pechuga) / 2]), el índice de conformación de la pechuga (IP: longitud de la pechuga/anchura de la pechuga) y el índice corporal volumétrico (IC: circunferencia corporal/longitud dorsal)2. En cada edad, el efecto del grupo genético se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 5 %. Los efectos del grupo genético, la edad de registro y la interacción entre ambos factores principales se evaluó con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos genotipos por dos edades). El efecto de la interacción solo fue significativo para la anchura de la pechuga y la superficie de dicho corte atribuible a un cambio en el orden de mérito en el primer caso y a una mayor diferencia entre grupos en el segundo (4,3 % a los 74 días y 15,8 % a los 89 días, diferencia favorable en ambas edades, a CBI). Para todos los caracteres se constató un efecto significativo de la edad de registro producto del crecimiento. De los caracteres que no presentaron efecto significativo de la interacción se observó efecto significativo del grupo genético sobre aquellos de medición directa: longitud de pechuga y longitud corporal, y marginalmente significativo sobre la circunferencia corporal, con mayores valores en CC. Dichas diferencias no se manifestaron de manera significativa sobre los indicadores derivados por cálculo: índice de pechuga e índice corporal mostrando ambos genotipos pechugas alargadas (IP> 1) y cuerpos longilíneos (IC> 1), característicos de la conformación “afaizanada” del pollo campero en contraste con la conformación compacta de los híbridos comerciales. Se concluye que los indicadores de conformación corporal prefaena presentan diferente comportamiento dinámico en los machos de ambas poblaciones con diferencias a la mínima edad de faena que dejan de tener significado estadístico a los 89 días (LC) y viceversa (AP y SP), y con una LP consistentemente menor en Campero Bonaerense INTA tanto a los 74 como a los 89 días.
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    Índice de forma y peso del huevo en una población sintética de gallinas camperas en estabilización y en dos genotipos de ponedoras autosexantes, en el pico de postura
    (2025-10-29) Advínculo, Sabina Andrea; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Advínculo, Sabina Andrea [0000-0002-1761-4389]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional del Litoral
    El huevo de las aves ha evolucionado de manera tal de asegurar el desarrollo de un embrión desde la fecundación hasta la producción de un polluelo viable proporcionando a este, además, cierto nivel de inmunidad en las primeras etapas de la vida. Como producto final de las explotaciones avícolas de gallinas ponedoras, su tamaño, evaluado por el peso, determina el precio de venta por lo que se lo utiliza como criterio en los programas de mejoramiento genético. En el caso de las reproductoras la importancia del peso del huevo se vincula con la incubabilidad y es uno de los factores determinantes del éxito de las empresas cuyo objetivo es producir la mayor cantidad posible de pollitos nacidos por hembra alojada, al mínimo costo. Los huevos livianos y los muy pesados no son aptos para incubar. En general el intervalo de pesos recomendado por las guías de manejo varía entre 52 y 68 gramos, aunque, para la línea genética comercial Cobb 500 dicho intervalo está comprendido entre los 56,2 y los 68,4 g. El registro del peso es simple y presenta como ventaja no requerir la destrucción del huevo pero, en ocasiones, es por sí solo insuficiente para caracterizarlo por lo que una segunda variable a considerar es la forma. La automatización del envasado requiere huevos uniformes en tamaño y forma. Esta última se vincula con la resistencia a la rotura y es función de su espesor y de su curvatura y, por ende, de su forma porque los huevos presentan una zona de fractura localizada a nivel del máximo radio de curvatura meridional que varía según los huevos sean más alargados o redondeados. La mayor fuerza necesaria para romper huevos de diferente forma corresponde a aquellos redondeados. La forma también guarda relación con la incubación. El desarrollo del embrión se ve afectado por las posiciones que adoptan los huevos durante dicho proceso en el cual las membranas testáceas ubicadas en la cara interna de la cáscara se adelgazan para favorecer el intercambio gaseoso. La forma circular de la sección transversal del huevo permite que este gire y el volteo de los huevos durante la incubación posibilita que el espesor de las membranas se reduzca lo suficiente y por igual en toda la superficie. En casi todas las especies de aves, la forma asimétrica hace que el huevo se disponga naturalmente con el extremo más puntiagudo hacia abajo. En el caso de la incubación artificial la importancia de dicho ángulo es tal que la orientación horizontal del eje del huevo lleva a una baja incubabilidad razón por la cual los huevos se incuban con el extremo romo orientado hacia arriba. Si bien en condiciones naturales la forma alargada impide que los huevos rueden fuera del nido, en la incubación artificial se descartan aquellos de forma no satisfactoria (redondeados o alargados). Por último, la uniformidad en tamaño y forma de los huevos incubables son dos requisitos importantes por su vinculación con un calentamiento parejo de los mismos. El objetivo de este trabajo fue comparar indicadores de forma y tamaño de los huevos puestos por un nuevo genotipo en estabilización, con los de dos híbridos interraciales simples autosexantes de ponedoras semipesadas. A tal fin se compararon los valores de tres indicadores de medición directa de tamaño (peso) y forma (longitud y anchura) del huevo, y del índice de forma como variable derivada por cálculo, registrados a las 30 semanas de edad (pico de postura) en 100 huevos puestos por la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA en su primera generación de estabilización, con datos recolectados a la misma edad cronológica en dos ponedoras autosexantes producidas por cruzamientos simples entre estirpes propias de razas semipesadas: Negra INTA (gallos Rhode Island Red por gallinas Plymouth Rock Barradas) y Rubia INTA (gallos Rhode Island Red por gallinas Rhode Island Blancas). En cada huevo se registró: el peso con aproximación a la décima de gramo y la longitud (distancia entre los polos) y la anchura (diámetro ecuatorial) con un calibre micrométrico y aproximación a la centésima de mm. Los valores individuales de longitud y anchura se utilizaron para calcular el índice de forma (IF) según la expresión: Índice de forma = (anchura / longitud) x 100. Los huevos se clasificaron por su forma utilizando el siguiente criterio: alargada (IF < 72), satisfactoria (72 ≤ IF ≤ 76) y redondeada (IF > 76). El valor de cada indicador registrado sobre una muestra de 100 huevos puestos por gallinas Campero Bonaerense INTA a la edad mencionada, se comparó con los valores promedio registrados en huevos de ambas ponedoras autosexantes con una prueba t de Student para una única muestra de la población. Para cada indicador se puso a prueba la hipótesis que los huevos puestos por las aves de la sintética doble propósito en estabilización podrían ser considerados una muestra de cada una de las dos poblaciones de referencia. Campero Bonaerense INTA presentó a la edad de registro huevos, en promedio, más livianos, de menor longitud y anchura que los dos genotipos autosexantes. Su índice de forma fue mayor, diferencia que solo fue significativa en el caso de Negra INTA. Independientemente de tales diferencias los tres grupos presentaron huevos de forma redondeada. Se concluye que, si bien las diferencias observadas en el peso, la longitud y la anchura de los huevos fueron estadísticamente significativas, lo que implica rechazar la hipótesis que los huevos puestos por las aves de la población sintética doble propósito en estabilización puedan ser considerada una muestra de las poblaciones autosexantes, evaluados todos los grupos en el pico de postura, la magnitud de tales diferencias no es biológicamente trascendente. Las diferencias en peso, como indicador de tamaño, no se traducen en diferencias en la categoría asignada para dicho carácter en el Código Alimentario Nacional clasificando todos cerca del límite inferior de la categoría de huevos grandes (entre 54 a 61 gramos por unidad). La forma redondeada, por su parte, (IF> 76) si bien se relaciona con una mayor resistencia a la rotura, no es deseable para los huevos incubables, uno de los destinos de aquellos puestos por las gallinas CBI que por tratarse de una población sintética incluye la condición de aves reproductoras, como tampoco lo es para los huevos destinados al consumo, un destino común para los tres genotipos.
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    Uniformidad en peso de pollos machos de una sintética doble propósito en su segunda generación de estabilización y de la población fundacional
    (2025-09-24) Velázquez, Juliana; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    En los diferentes sistemas destinados a la producción de carne de pollo, ya se trate de híbridos comerciales de crecimiento rápido o de genotipos alternativos con menor velocidad de crecimiento, como es el caso de las aves camperas, el manejo está dirigido no solo a lograr que el lote maximice su potencial de crecimiento, sino que además lo haga con la menor variabilidad posible. Si bien la imagen del pollo campero se asocia con poblaciones de mayor variabilidad en peso corporal que la observable en los lotes de genotipos pesados utilizados en el modelo intensivo, ello no implica que la uniformidad no sea un objetivo en tanto una marcada desuniformidad puede representar un indicio de desajustes de naturaleza nutricional y/o sanitaria. La dispersión de los pesos corporales puede cuantificarse a partir del cálculo de diferentes indicadores. La uniformidad interna de un lote puede estimarse a partir del conocimiento del coeficiente de variación (CV) de los pesos corporales individuales que, a diferencia de otras alternativas tales como los coeficientes de uniformidad del 10 % y del 15 %, que solo toman en consideración la proporción de aves con pesos comprendidos en ± 10 % o ± 15 % el peso promedio respectivamente, involucra a la totalidad de las aves. El objetivo de este trabajo fue comparar el patrón de uniformidad interna para peso corporal de machos de una población sintética doble propósito de pollos camperos en su segunda generación de estabilización, con el expresado por la población fundacional. Se evaluaron pollos del cruzamiento de tres vías Campero Casilda [CC: población fundacional - ♂ AH’ x ♀ (ES x A)] y de la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA en su segunda generación de estabilización (CBI: ♂ CBI de primera generación x ♀ CBI de primera generación). Se trabajó con una muestra de 45 aves de cada genotipo, identificadas con banda alar numerada en su primer día de vida, mantenidas con suministro de alimento ad libitum. Todas las aves se pesaron en forma individual a intervalos semanales entre el nacimiento y la máxima edad de faena permitida por el Protocolo de certificación de pollos camperos (13 semanas). El ciclo productivo incluyó dos etapas. La primera se extendió entre el nacimiento y la 5ª semana. La misma se llevó a cabo en condiciones de confinamiento, en lotes mixtos mantenidos a piso con los dos genotipos como un único grupo y una densidad inicial de 15 aves por m2. En la segunda fase se conformaron lotes de machos del mismo grupo genético los que se alojaron en recintos con acceso a parque con una densidad final de 32 kg de peso vivo/m2 en el sector protegido y de 7 kg de peso vivo/m2 en el sector al aire libre. Como indicador de uniformidad interna se utilizó el coeficiente de variación (CV) para el peso corporal semanal calculado como el cociente entre el desvío estándar fenotípico del carácter y el peso corporal promedio y expresado como porcentaje. Los valores del CV (%) calculados para ambos grupos genéticos se graficaron en función de la edad cronológica. El comportamiento de los lotes se describió según dos criterios. (1) Para el total del ciclo y para cada una de las etapas mencionadas se calculó el área bajo las curvas y se estimó el número de picos y los valores de la abscisa (edad) y la ordenada (CV %) de los mismos. El área total y las áreas parciales correspondiente a Campero Bonaerense INTA se relativizaron a las respectivas áreas calculadas para Campero Casilda como genotipo de referencia. La Tabla 1 resume los valores absoluto y relativo de las áreas y las coordenadas de los picos (2) Se utilizó una escala en cuatro categorías según el siguiente detalle: CV < 8 % (MU = Muy Uniforme); 8 % ≤ CV ≤ 10 % (U = Uniforme); 10 % ≤ CV ≤ 12 % (UM = Uniformidad moderada) y CV > 12 % (UD = Uniformidad deficiente). El área bajo las curvas de uniformidad para el período total fue un 42,3 % mayor en la población sintética en estabilización (CC:76,4; CBI: 108,7) lo que indica mayor uniformidad para el carácter en la población fundacional. Un porcentaje similar se observó en la etapa de cría en confinamiento (41,6 % - CC: 29,9; CBI: 42,4) y en la etapa con acceso a parque (41,8 % - CC: 41,0; CBI:58,1). Considerando el ciclo total, campero Casilda presentó el pico de desuniformidad (> CV) al nacimiento mientras que Campero Bonaerense INTA lo presentó al finalizar el ciclo (13 semanas). Los valores del CV fueron de 7,53 % y de 9,87 % respectivamente, valores que pusieron en evidencia una diferencia entre genotipos del 31,1 % favorable a la población fundacional en términos de uniformidad. En la primera etapa CC, en coincidencia con lo observado a nivel global, presentó un pico de desuniformidad al nacimiento mientras que CBI lo presentó en la semana 1. En ambos casos la uniformidad presentó un comportamiento creciente (CV decreciente) hasta el momento de la separación por genotipo y por sexo y el alojamiento en recintos protegidos con acceso a parque. A partir del comienzo de la Etapa 2, en ambos grupos se observó un aumento paulatino de desuniformidad con un pico de abscisa común a las 13 semanas, si bien la magnitud de dicha desuniformidad fue 43,9 % mayor en la sintética en estabilización (CC: 6,86; CBI: 9,87). Respecto del segundo criterio, el grupo genético de referencia siempre mostró valores del indicador inferiores al 8 % (muy uniforme) mientras que en la población sintética en estabilización los valores de uniformidad se mantuvieron dentro de la franja correspondiente a lotes uniformes. Campero Casilda reprodujo, en términos generales, el comportamiento descrito en evaluaciones previas, mientras que Campero Bonaerense INTA mostró mayor desuniformidad en su segunda generación de estabilización que la observada en la primera generación3. Los resultados indican que pese a la menor uniformidad del lote de la población sintética en estabilización respecto de la población fundacional, Campero Bonaerense INTA tiene un comportamiento uniforme a lo largo del ciclo. A diferencia de los pollos híbridos utilizados por la avicultura intensiva que por faenarse a un peso objetivo requieren presentar una alta uniformidad, el pollo campero se faena a una edad objetivo que oscila entre un mínimo de 75 días y un máximo de 90 días. Esta ventana brinda al pequeño productor la posibilidad de faenar pollos de diferente peso o bien de faenar a edades más tempranas los de mayor peso y retrasar la faena de aquellos ejemplares más livianos.
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    Análisis factorial de los indicadores de calidad de la yema en una sintética de gallinas camperas en estabilización y en la población fundacional
    (2025-09-24) Perrotta, Cristian Hernán; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Perrotta, Cristian Hernán [0000-0003-3571-1489]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La calidad de los huevos, tanto de aquellos para consumo como la de los destinados a ser incubados, es un carácter clave en la avicultura razón por la cual las empresas avícolas han prestado atención a la investigación genética relacionada con los indicadores de este carácter. Los componentes mayores de un huevo de gallina son la yema, el albumen y la cáscara con valores promedio de 30 %, 60 % y 10 % respectivamente, proporciones que varían con la edad de la gallina y, para una edad dada, con el peso del huevo. La calidad del huevo se vincula con aspectos particulares de cada uno de estos componentes. El índice de yema es un indicador de la calidad y de la frescura del huevo que relaciona la altura de la yema y su diámetro expresada en porcentaje. Un examen de la fórmula de cálculo indica que a mayor valor de este índice corresponde una calidad también mayor del huevo, debido a que una yema compacta, de mayor altura y menor diámetro se vincula con un huevo más fresco, con menor tiempo transcurrido desde su puesta, que ha perdido menos humedad. Si bien un valor considerado normal de este índice es 0,40-0,42, valores superiores a 0,38 generalmente se asocian con huevos extra frescos. Valores inferiores a este rango indican que la yema ha descendido, por lo que ha perdido altura y ha aumentado su diámetro, modificación atribuible al aumento de la elasticidad de la membrana vitelina relacionada con el número de días transcurridos desde la oviposición (menor frescura). En tal sentido los huevos con valores comprendidos en el rango entre 0,28 y 0,38 se consideran frescos y aquellos con valores por debajo de 0,28 se clasifican como de frescura regular. El objetivo de este trabajo fue estimar los efectos del grupo genético, la edad de registro y la posible interacción entre ambos factores principales sobre indicadores de calidad de la yema de huevo en dos genotipos de gallinas camperas en un primer ciclo de postura corto. Se evaluaron muestras aleatorias de 20 huevos de los puestos por gallinas Campero Bonaerense INTA (CB - población sintética en su primera generación de estabilización producto del cruzamiento entre machos y hembras Campero Casilda) y gallinas Campero Casilda (CC - cruzamiento de tres vías entre gallos de la población sintética paterna AH’ y gallinas derivadas del cruzamiento simple entre machos de la población sintética ES y hembras de la población sintética A) como población fundacional de referencia. Todos los huevos se recogieron a intervalos de dos semanas, entre las 27 y las 41 semanas de edad cronológica de las aves, se mantuvieron a 4 °C y se procesaron el día siguiente a su recolección. Luego de registrar su peso, cada huevo se rompió cuidadosamente a fin de preservar la integridad de cada uno de sus componentes y se procedió a separar la yema del albumen. La chalaza de la yema se retiró haciendo rodar a esta última sobre una hoja de papel absorbente. Se registró el peso de la yema con aproximación a la décima de gramo y su altura y diámetro con aproximación a la centésima de mm. Con base en estos dos últimos registros se calculó el índice de yema [IYe (%) = (altura de la yema / diámetro de la yema) x 100]. Los efectos del grupo genético, la edad de registro y la interacción entre ambos factores principales se evaluó con un análisis de la variancia correspondiente a un diseño completamente aleatorizado con un experimento factorial 2x8 (dos genotipos x ocho edades). Se observó un efecto significativo de la interacción sobre (1) la altura de la yema, carácter que mostró ser mayor en CB en todas las edades de registro, sobre todo en la semana 31 que fue francamente mayor, con la excepción de lo ocurrido en la semana 37 en donde el comportamiento observado fue el inverso, y (2) sobre el índice de yema, que en las tres primeras edades mostró mayor valor en CB y en las edades restantes mayor valor en CC. La ausencia de interacciones significativas en el caso del peso del huevo y del diámetro de yema posibilitó evaluar los efectos de los factores principales por separado. En ambos casos se observaron efectos significativos con mayores valores tanto del peso del huevo como del diámetro de la yema con el aumento de la edad de registro. El comportamiento variable del indicador de calidad en lo que al genotipo se refiere en función de la edad de registro, si bien estadísticamente significativo en términos de interacción, es biológicamente intrascendente dado que en todos los casos los valores fueron superiores al 44 % (huevos extra frescos). Este valor es consistente con el hecho que los huevos fueron evaluados el día posterior a su puesta y mantenidos a baja temperatura hasta el momento de su procesamiento, información que no permite inferir acerca de las potenciales diferencias entre los grupos genéticos que pudieran tener lugar durante el almacenamiento. Con relación a la edad, los mayores valores se observaron al inicio de la postura y, en términos generales, disminuyeron con el aumento de la edad de las aves. Esta relación también mostró excepciones que relativizan su trascendencia en tanto si bien los menores valores se observaron a las 39 semanas fueron prácticamente coincidentes con los correspondientes a la semana 29. En conclusión, los datos no permitieron identificar patrones consistentes de modificación del índice de yema como indicador de calidad interna, ni de sus componentes en función del genotipo de las gallinas ni del momento del ciclo en el que se recolectaron los huevos. Este último factor es el que adquiere mayor trascendencia dado que el índice de yema es un indicador de frescura y en todos los casos se trabajó con huevos de un día, mantenidos en ambiente controlado, lo que limita la posible detección de efectos genéticos los que podrían haberse puesto de manifiesto con la edad de las gallinas.
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    Desarrollo óseo al inicio de la recría en una sintética de gallinas camperas en su segunda generación de estabilización y en la población fundacional
    (2025-09-24) Pérez, Martín Diego; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Vallone, Carla Paola; Rodríguez Molina, Marcos Alberto; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La incompatibilidad genética entre crecimiento y reproducción determina que las líneas pesadas de gallinas reproductoras destinadas a la producción de pollos para carne deban someterse a un programa de restricción en el aporte de nutrientes con el fin de evitar las consecuencias negativas sobre la producción de huevos vinculadas con el sobrepeso. Estos programas de restricción se aplican desde la finalización de la etapa de cría, o incluso antes, y tomando en consideración que el esqueleto está prácticamente desarrollado hacia el final de la recría, el manejo nutricional impuesto puede afectar el desarrollo esquelético y repercutir luego en el desempeño productivo del lote. El objetivo de este trabajo fue evaluar el comportamiento de cuatro indicadores de desarrollo óseo en el inicio de la recría, en dos grupos de gallinas camperas. Se evaluaron hembras (n= 78) de la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA en su segunda generación de estabilización, (CBI: cruzamiento entre machos y hembras Campero Bonaerense INTA de primera generación) y del cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC: sintética AH’ x gallinas del cruzamiento simple entre las sintética ES y A), como población fundacional. A los 35 días, momento de finalización de la cría a piso, en lotes mixtos y con libre acceso al alimento y en un punto intermedio de la fase de recría, con las aves alojadas en jaulas individuales de postura y con restricción cuantitativa de alimento, a las 12 semanas de edad, momento en el que se ha desarrollado el 95% del esqueleto, se registró en la extremidad derecha de cada ave, con calibre micrométrico y aproximación a la centésima de mm: (a) la longitud del muslo = fémur [desde la unión de la tibia con el fémur hasta la articulación coxofemoral], (b) la longitud de la pata = tibia [desde su unión con el fémur hasta la articulación tarso-metatarsiana], (c) la longitud de la caña = tarso-metatarso [desde la articulación de la tibia hasta la articulación donde el dedo de la pata forma un ángulo de 90 grados con el tarso] y (4) el diámetro de la caña = tarso-metatarso [desde atrás al frente, en el medio del hueso metatarsiano, sin presionar la piel]. El efecto del grupo genético en cada edad de registro se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 5 % y los correspondientes al grupo genético, la edad de registro y la interacción simple entre ambos factores principales con un análisis de la variancia para datos repetidos en un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de registro). Se concluye que las hembras de la población sintética doble propósito en su segunda generación de estabilización presentan menor desarrollo óseo que la población fundacional en el inicio de la recría etapa del ciclo en la que tiene lugar la mayor parte del desarrollo esquelético. La trascendencia de este comportamiento se vincula con la función de los huesos como soporte de los tejidos blandos, la asociación entre el crecimiento de los huesos largos (fémur, tibia, tarso-metatarso) y el desarrollo muscular vinculado con el corte de valor carnicero de pata-muslo y su valor como indicadores del tamaño global del esqueleto en el marco de programas de selección indirecta.
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    Peso de testículos y desarrollo de la cresta como indicadores de madurez sexual en dos poblaciones de pollos camperos y en dos edades
    (2025-09-24) Martines, Araceli; Bonanno, Marcos Adrián; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Martines, Araceli [0000-0003-3887-6545]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El protocolo de producción de pollos camperos, tomando en consideración que se trata de aves con menor velocidad de crecimiento que los híbridos comerciales, establece edades mínima (75 días) y máxima (90 días) de faena, próximas a la madurez sexual. El crecimiento de la cresta en el pollo doméstico, es hormono-dependiente y representa un indicador de la maduración sexual. El tamaño de este ornamento, que puede describirse calculando el valor del denominado índice de cresta, representa un importante estímulo visual vinculado con el comportamiento sexual de la especie, que afecta los apareamientos. En condiciones naturales, la elección del macho por parte de las gallinas está relacionada con la morfología de la cresta de los gallos2, hecho que justifica su consideración como un potencial criterio de selección. El objetivo de este trabajo fue comparar caracteres vinculados con el tamaño de la cresta y el tamaño de los testículos como indicadores de desarrollo sexual entre una población sintética doble propósito en estabilización y la población que le dio origen, como estrategia para determinar a nivel fenotípico si el cruzamiento involucrado en la formación de la nueva población afectó dicho desarrollo. Se trabajó con machos de dos grupos genéticos: la población sintética Campero Bonaerense INTA en su segunda generación de estabilización y el cruzamiento de tres vías Campero Casilda, población fundacional y genotipo de referencia. Muestras aleatorias de 15 aves de cada grupo se sacrificaron a los 75 y 90 días de edad. El día de la faena se registró, en forma individual, con calibre micrométrico, la longitud (distancia entre la inserción de la cresta en el pico y el último lóbulo de la cresta) y la altura (distancia desde la punta de la espina central hasta donde se inserta en el cráneo, de ser par el número de espinas se utilizó el más alto) de la cresta y se calculó el índice de cresta (longitud x altura). Se extrajeron ambos testículos, los que se pesaron con aproximación de la centésima de gramo y su peso se relativizó al peso corporal prefaena. El efecto del grupo genético en cada edad de registro se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias, para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 0,05 para los indicadores de tamaño de la cresta y con una prueba U de Mann-Whitney de comparación de medianas para los caracteres asociados con el tamaño testicular debido a que los mismos no presentaron distribución normal (test de D’Agostino & Pearson). Los efectos grupo genético, edad de determinación e interacción entre ambos sobre los indicadores de cresta se evaluaron con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de registro). No se observaron interacciones significativas entre el genotipo de las aves y la edad de registro en peso corporal ni en los tres indicadores vinculados con el tamaño de la cresta. La edad presentó un efecto estadísticamente significativo sobre todas las variables, respuesta vinculada con la proximidad de la madurez sexual. Solo se observaron efectos del grupo genético sobre el peso corporal atribuible al mayor peso promedio (+ 11 %) en Campero Casilda. El índice de cresta, por su parte, como indicador fenotípico de madurez sexual, sin diferencias significativas en las comparaciones dentro de edad, mostró un aumento entre los 75 y los 90 días, del 67 % en Campero Casilda y del 72 % en Campero Bonaerense INTA. Con respecto a los testículos sólo se observó un efecto significativo del genotipo sobre el peso mediano a los 90 días, el que fue un 32 % mayor en la población de referencia. Dicha diferencia puede ser atribuida a diferencias en el peso corporal de las aves dado que no se observaron diferencias significativas en el peso relativo de esta gónada en las comparaciones llevadas a cabo en cada una de las dos edades, si bien puede observarse que el peso relativo aumentó un 531 % en Campero Casilda frente a un aumento del 165 % en Campero bonaerense INTA. En coincidencia con evidencia previa relativa al comportamiento de Campero Bonaerense INTA en su primera generación de estabilización en comparación con la población fundacional1, y tomando en consideración: (1) las diferencias en la modalidad de perpetuación de ambos grupos (Campero Casilda por ser un cruzamiento de tres vías debe producirse como tal mediante cruzamientos dirigidos en cada generación, mientras que Campero Bonaerense INTA por ser una población sintética se reproduce a partir del apareamiento entre machos y hembras de la misma población) y (2) su utilidad como reproductores (destino no contemplado en Campero Casilda que es un cruzamiento terminal, a excepción de la producción de la primera generación de Campero Bonaerense INTA, mientras que los machos de la población sintética son necesarios para perpetuar la población generación tras generación), los resultados muestran a nivel comparativo un cierto retraso en la madurez sexual de los machos de la población sintética doble propósito en estabilización respecto de su población fundacional el que, dada su magnitud, no tendría trascendencia biológica con relación a su utilización como reproductores.
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    Uniformidad en peso de gallinas camperas de una sintética doble propósito en su primera generación de estabilización y de la población fundacional
    (2025-09-24) Librera, José Ernesto; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Librera, José Ernesto [0000-0003-3592-9656]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La caracterización de la variancia de un carácter es un aspecto clave en los estudios genéticos poblacionales llevados a cabo con el fin de definir estrategias de mejoramiento. La variancia fenotípica incluye tanto un componente genético como un componente ambiental a los que, en un modelo más complejo, se suman la interacción genotipo-ambiente y la correlación genotipo-ambiente. Uno de los caracteres más importantes en producción animal es el peso corporal que si bien es más trascendente en las especies destinadas a la producción de carne, también reviste importancia en las destinadas a otras producciones en tanto es el indicador más utilizado para operacionalizar el crecimiento y todo animal debe crecer para producir. El peso corporal presenta habitualmente distribución normal razón por la cual el correspondiente, por ejemplo, a una población de aves de una edad determinada, puede ser descrito por los valores de los dos parámetros de dicha función: la media aritmética y la variancia. Focalizando la atención en dichos parámetros puede reconocerse que uno de los objetivos del manejo de un lote de ponedoras comerciales es lograr que el mismo exprese lo más aproximadamente posible el patrón de crecimiento promedio propio de la estirpe especificado en las respectivas guías de las empresas de origen. Pero además del peso promedio también interesa que sus valores presenten baja dispersión de manera tal de alcanzar un adecuado nivel de uniformidad al finalizar la recría, en tanto la uniformidad fenotípica del lote en términos de tamaño corporal en ese momento del ciclo ha sido propuesta como un indicador del desarrollo normal de las aves. Una alta uniformidad del lote facilita, entre otros aspectos, el manejo general en términos de respuesta al programa de iluminación, plan de vacunaciones y cambios en el tipo de alimento ofertado según el momento del ciclo, simultaneidad en el inicio de la oviposición (madurez sexual) y mejor curva de postura (valor del pico y comportamiento de la persistencia). El objetivo de este trabajo fue comparar el comportamiento de la uniformidad en peso corporal en dos poblaciones de gallinas camperas en un primer ciclo de postura de corta duración. Se trabajó con muestras aleatorias (n= 70) de gallinas de dos grupos genéticos: el cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC: gallos de la población sintética AH’ por hembras derivadas del cruzamiento simple entre las sintéticas ES como padres y A como madres) como población fundacional y genotipo de referencia, y la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA (CBI: producto del cruzamiento entre machos y hembras Campero Casilda) en su primera generación de estabilización. Como estimador de la uniformidad en peso corporal se calculó el coeficiente de variación (uniformidad interna: CV= [desvío estándar fenotípico relativizado por el valor del promedio del carácter y expresado como porcentaje]). Los valores del CV calculados a intervalos semanales entre el nacimiento y la finalización de un ciclo de postura corto (42 semanas de edad) se graficaron en función de la edad cronológica de las aves. El período global bajo análisis se dividió en tres subperíodos: (1) nacimiento-semana 7, de cría en confinamiento a piso, en lotes mixtos de ambos grupos genéticos mantenidos en forma conjunta y con alimentación ad libitum; (2) entre las semanas 7 y 22 correspondiente a la etapa de recría, con alojamiento en jaulas individuales de postura y restricción cuantitativa en el aporte de nutrientes dada la condición de aves pesadas de ambos grupos y (3) fase de postura, entre las 22 (madurez sexual) y las 42 (finalización de ciclo) semanas de edad. El comportamiento de los diferentes grupos genéticos en el ciclo total y en cada subperíodo se caracterizó según dos criterios (Figura 1): (1) mediante una escala de cuatro categorías propuesta por una empresa comercial [Muy uniforme (MU) = CV ≤ 8 %; Uniforme (U) = 8 % < CV ≤ 10%; Uniformidad moderada (UM) = 10% < CV ≤ 12 % y Uniformidad deficiente (UD) = CV >12 %] y (2) a partir del cálculo del área bajo las respectivas curvas relativizando el área correspondiente a la sintética al valor calculado en el grupo de referencia. Las áreas bajo la curva considerando el ciclo total fueron coincidentes (CC. 326,8; CBI: 327,6) con una muy leve diferencia (+ 0,2 %) a favor de la nueva población. El pico de máxima desuniformidad se presentó hacia la finalización del ciclo (CC: 40 semanas; CBI: 42 semanas) con valores de 12,64 % (UD) en el primer caso y 10,21 % (UM) en el segundo. Al reevaluar este comportamiento global en etapas por separado se observó en la fase a piso una mayor área bajo la curva (+ 8,83 %) en CBI (54,12) respecto de CC (49,73) con un pico, en ambos casos, en la semana 1, correspondiente a lotes uniformes (CC: 9,17 %; CBI: 9,46 %). En la etapa de recría, el área bajo la curva fue nuevamente mayor (+ 8,83 %) en CBI (54,12) que en CC (49,73 %) con la diferencia que la población fundacional presentó su pico al inicio de la etapa (semana 7) y CBI al final de la etapa (semana 21), correspondiendo los valores de máxima desuniformidad (pico de CV) a lotes muy uniformes (CC: 7,24 %, CBI: 7,82 %). Por último, en la etapa de postura, se revirtió la tendencia anterior correspondiendo menor (- 6,65 %) área bajo la curva a CBI (179,8) vs. CC (192,6) con picos a las 42 semanas en la población sintética con un valor del 10,21 % (límite entre U y UM) y del 12,64 % (límite entre UM y UD) a las 40 semanas en la población fundacional de referencia. La partición del período total en fases asociadas tanto con aspectos de manejo (cría a piso, recría en jaula, alimentación ad libitum, alimentación restringida) como con las fases improductiva de cría y recría (prepostura) y productiva (postura) permitió una caracterización más precisa del comportamiento de la uniformidad de los lotes, carácter que evaluado en su totalidad no puso en evidencia mayores diferencias entre los grupos. Durante la cría a piso el indicador utilizado presentó una tendencia decreciente y si bien ambos grupos categorizaron como muy uniformes, la población fundacional fue, en promedio, más uniforme que la sintética en estabilización. Luego del alojamiento en jaula, el CV disminuyó las primeras semanas, pero luego pasó a presentar en los dos genotipos un comportamiento creciente (pérdida de uniformidad), reiterándose tanto la menor uniformidad global de CBI como la categorización muy uniforme de ambos grupos. Con el inicio de la postura la uniformidad decreció en ambos grupos y si bien CBI fue menos uniforme en las semanas iniciales, el comportamiento creciente más pronunciado de CC determinó que la población de referencia revirtiera su comportamiento en etapas previas y terminara el ciclo con mayor desuniformidad global y menor categoría según el criterio clasificatorio utilizado. Las diferencias entre grupos pueden atribuirse a que no se dispone para estos genotipos de protocolos preestablecidos de manejo de la restricción, como ocurre en las reproductoras pesadas comerciales razón por la cual el nivel de dicha restricción se ajusta semanalmente en función de un modelo teórico aun en evaluación. Pese a ello, se observa que las aves llegan a la madurez sexual con un nivel de uniformidad compatible con un buen desempeño en la fase de postura posterior.
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    Dimorfismo sexual durante la cría en una sintética de aves camperas en su segunda generación de estabilización y su población fundacional
    (2025-09-24) Hernet, Nicolás; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El concepto dimorfismo sexual hace alusión a las diferencias fenotípicas existentes entre los ejemplares machos y hembras de una misma especie a la misma edad. El peso corporal es uno de los caracteres que muestra un marcado dimorfismo sexual en las aves de corral, y esto trae aparejado ciertas complicaciones en el manejo de los lotes y en el procesamiento de las aves en frigorífico. En el primer caso, es difícil compatibilizar los requerimientos nutricionales de machos y hembras criados en lotes mixtos, lo que lleva a un incremento en la desuniformidad de los mismos. En el segundo, las canales fuera de tipo son dañadas durante el procesamiento automatizado, provocando pérdidas que son particularmente significativas en el caso de las aves de crecimiento lento que se faenan a una edad más avanzada como es el caso del pollo Label Rouge francés o de los genotipos de pollo campero en nuestro país. El pollo campero es un ave de crecimiento más lento que el pollo industrial, que de acuerdo con su protocolo de producción se faena próximo a la madurez sexual entre los 75 y 90 días, y que, durante la etapa de cría, entre el nacimiento y los 35 días, se mantiene en confinamiento total, para luego pasar a la etapa de recría y terminación en la que debe tener acceso a una zona de parque con pastura donde puedan caminar y expresar el comportamiento propio de la especie. El objetivo de este trabajo fue evaluar el dimorfismo sexual para peso corporal durante la etapa de cría entre el nacimiento y la 5ª semana de vida, en la segunda generación de una nueva población sintética de aves camperas doble propósito y en su población fundacional. Se trabajó con muestras aleatorias de 60 machos y 78 hembras de dos grupos genéticos, (1) la segunda generación de Campero Bonaerense INTA (CBI), nueva población sintética en estabilización, producto del cruzamiento de machos y hembras CBI de la primera generación, y (2) el híbrido de tres vías Campero Casilda (CC), utilizado como población fundacional de CBI, y producto del cruzamiento entre machos de la sintética paterna AH’ y hembras del cruzamiento simple entre machos de la sintética materna ES y hembras de la sintética materna A. Todas las aves se identificaron al nacimiento con banda alar numerada y se mantuvieron a piso en confinamiento total como un único grupo hasta la 5ª semana de vida. Durante ese período, cada ave se pesó semanalmente de forma individual, con aproximación a la décima de gramo hasta la semana 2 inclusive y con aproximación al gramo hasta la semana 5. La evaluación del dimorfismo sexual para peso corporal semanal en el período nacimiento-5ª semana de vida se llevó a cabo a través de dos indicadores: (1) el índice de dimorfismo sexual absoluto (IDSA) calculado como la diferencia entre el peso corporal promedio de los machos y las hembras y (2) el índice de dimorfismo sexual relativo (IDSR) calculado como la razón entre el peso corporal promedio de los machos y las hembras. El comportamiento temporal del IDSA se ajustó por regresión no lineal con un modelo exponencial creciente [IDSA = Y0*exp(k*t), siendo Y0 el valor de inicio, k la tasa de crecimiento exponencial y t el tiempo]. La bondad de los ajustes se evaluó con base en la convergencia de las iteraciones en una solución, el valor del coeficiente de determinación no lineal ajustado (R2aj.) y la normalidad (test de Shapiro-Wilk) y aleatoriedad (test de rachas) en la distribución de los residuales. Por su parte, el patrón temporal del IDSR se ajustó con un modelo lineal (IDSR = a + b*t; siendo a la altura de la recta de regresión, b la pendiente de la recta de regresión y t el tiempo) y la bondad del ajuste se evaluó a partir del valor del coeficiente de determinación lineal (R2) y la aleatoriedad en la distribución de los residuales. El efecto del grupo genético sobre los estimadores de los parámetros de la función lineal (altura y pendiente) se evaluó con un análisis de la covariancia. La comparación de las curvas resultantes del ajuste de los datos IDSA vs edad cronológica con el modelo exponencial creciente mostró diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos genéticos, rechazándose la hipótesis de una curva común (F= 25,24; p= 0,0004). En relación con el IDSR, el análisis de la covariancia aplicado al ajuste lineal de los datos mostró que ambas pendientes (b ± Sb) fueron positivas y significativamente diferentes de cero [CC: 0,04257 ± 0,002491; F= 292,1; p< 0,0001 - CBI: 0,03371 ± 0,001859; F= 328,9; p < 0,0001], y que difirieron significativamente entre sí (F = 8,121; p= 0,0215), lo que imposibilitó calcular una pendiente común a ambos grupos que permitiera comparar las alturas de las rectas de regresión. El híbrido de tres vías CC registró mayor dimorfismo sexual para peso corporal, tanto absoluto como relativo, durante el período de cría en comparación con la segunda generación de CBI. Estos resultados contrastan con los obtenidos por Canet y col. (2024)1 que estudiaron el comportamiento de ambos índices durante el mismo período en la primera generación de estabilización de CBI en contraste con CC como genotipo de referencia, encontrando mayores valores de IDSA e IDSR en el primer grupo. Sin embargo, esta diferencia se puede atribuir a un cambio en el desempeño a favor de CC más que a uno en detrimento de la nueva sintética, ya que ambos índices tuvieron un comportamiento similar en la primera y segunda generación de CBI. Se puede concluir que la segunda generación de CBI, al igual que la primera, tuvo un desempeño compatible con el de una población doble propósito, si bien en este caso CC presentó un comportamiento más adecuado para tal fin, a diferencia de lo informado previamente.
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    Longitud del tarsometatarso de machos de una sintética de aves camperas en su segunda generación de estabilización y en la población fundacional
    (2025-09-24) Gómez, Juana Belén; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Alvarez, Carina Haydeé; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Alvarez, Carina Haydeé [0000-0001-9929-7745]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El crecimiento animal puede ser definido operacionalmente utilizando diversos indicadores. El más utilizado suele ser el peso corporal cuyo valor representa la biomasa global de un individuo en particular en un momento dado de su vida. Dado que se encuentra afectado por variables ambientales, su registro en las especies de interés reproductivo requiere especificar las condiciones en las que se lo lleva a cabo (con o sin desbaste previo, con o sin acceso al agua de bebida, etc.). Por otra parte, su valor se corresponde con un tipo particular de crecimiento lo que requiere especificar también conceptualmente los alcances del término dado que el registro del peso solo refiere a aspectos dimensionales, pero nada aporta desde el punto de vista composicional o del desarrollo. Por su parte, las medidas lineales como la altura a la cruz en perros o la altura a la grupa en bovinos están menos afectadas por el ambiente. En el caso de la avicultura, una medida de este tipo es la longitud del tarsometatarso indicador no solo del crecimiento dimensional global, sino que ha sido propuesto, en particular, como un indicador del desarrollo esquelético. La combinación de ambos indicadores permite estimar la biomasa sustentada por unidad de esqueleto, de trascendencia en el mejoramiento avícola en el modelo productivo intensivo por su vinculación con la integridad esquelética y su relación con el bienestar de las aves. El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto del grupo genético, la edad de determinación y la posible interacción entre ambos factores principales sobre la biomasa sustentada por unidad de esqueleto y sus componentes en dos genotipos de pollos camperos. Se evaluaron pollos machos de dos grupos genéticos: la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA en su segunda generación de estabilización y el cruzamiento de tres vías Campero Casilda como genotipo de referencia dada su condición de población fundacional. Se trabajó con muestras aleatorias de 45 individuos por grupo genético, los que se pesaron con aproximación al gramo y en los que se midió, con calibre micrométrico y aproximación a la décima de mm, la longitud del tarsometatarso (distancia desde la articulación de la tibia hasta la articulación donde el dedo de la pata forma un ángulo de 90 grados con el tarso), a los 35, 55 y 75 días de edad. Como variable derivada se calculó la biomasa sustentada por unidad de esqueleto (g/mm) como el cociente entre el peso corporal y la longitud de la caña. El efecto del genotipo sobre las diferentes variables registradas en cada edad cronológica se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral. Los efectos del grupo genético, la edad de registro y la interacción entre ambos se evaluó con un análisis de la variancia para datos repetidos correspondiente a un experimento factorial 2 x 3 (dos grupos genéticos x tres edades). Pese a tratarse de medidas repetidas, el apareamiento de los datos fue no significativo para las tres variables incluidas en el análisis indicando una dilución del efecto del genotipo con el progreso del ciclo. Por el contrario, todas las interacciones fueron significativas lo que limitó la interpretación de los efectos principales. Sin embargo, la visualización de la Figura 1 muestra que, en todos los casos, la interacción se explica por diferencias en la magnitud de las diferencias entre genotipos en las diferentes edades, sin modificación del orden de mérito entre ellos. Con referencia al significado del grupo genético sobre el peso corporal Campero Bonaerense INTA fue significativamente más liviano que Campero Casilda, en las tres edades consideradas (35 días: 14,5 %; 55 días: 13,2 % y 75 días: 12,5 %). Dicho efecto, si bien con menor magnitud, se reiteró en el caso de la longitud ósea (35 días; 7,5 %: 55 días: 2,2 % y 75 días: 3,9 %). El efecto del grupo genético sobre la biomasa sustentada reprodujo la misma tendencia con menores valores en el caso de la población sintética en estabilización (35 días: 7,5 %; 55 días: 11,4 % y 75 días: 8,7 %). El significado del efecto de la edad de determinación es un resultado obvio derivado del crecimiento tanto en biomasa como en la longitud del hueso. En coincidencia con lo observado en trabajos previos, los resultados ponen en evidencia diferencias genéticas en el desarrollo de la base ósea de sustentación de los tejidos blandos durante las etapas de recría y de terminación hasta la mínima edad de faena establecida por el protocolo de producción de pollos camperos. Los resultados indican que si bien los valores de biomasa sustentada por unidad de esqueleto en estas poblaciones de pollos de crecimiento lento están lejos de alcanzar los mostrados por pollos de crecimiento rápido al peso objetivo de faena (Ross 308: PC 2562 g; LC: 70,8 mm; BS:36,2 g/mm)2 y, desde un punto de vista productivo, no implican riesgo para la salud de las patas, desde una perspectiva biológica los menores pesos corporales registrados en la población sintética en su segunda generación de estabilización, respecto de la población fundacional que le dio origen, si bien están también acompañados por un menor valor del indicador de desarrollo esquelético, presentan menor biomasa sustentada por unidad de esqueleto. Este comportamiento difiere del observado en la primera generación de estabilización.en la cual los valores de los tres indicadores fueron menores en la población de referencia, diferencia debida no a un menor crecimiento en la nueva generación de CBI sino a un mayor crecimiento de la población de referencia.
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    Curvas de postura de una sintética doble propósito de gallinas camperas en estabilización y de su población fundacional
    (2025-09-24) Fernández, Ramiro; Lagostena, María Gabriela; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    en forma dinámica, lo que brinda la posibilidad de predecir los valores de un carácter de evidente importancia no solo en aquellos sistemas productivos cuyo objetivo final es maximizar el valor de la producción de huevos para consumo sino también en aquellos dedicados a la producción de huevos incubables a partir de poblaciones de aves reproductoras. Asimismo, las extrapolaciones generadas mediante la aplicación de estos modelos resultan útiles en el ámbito del mejoramiento genético en tanto aquellas basadas en registros parciales posibilitan la selección temprana de las aves1 obviando la necesidad de prolongar el período de control, acortando el intervalo entre generaciones. En su forma típica, la trayectoria de la curva de postura presenta una etapa de aumento rápido durante las primeras ocho o nueve semanas posteriores a la madurez sexual, alcanza un valor máximo o pico en el cual se mantiene más o menos constante durante un lapso variable para, finalmente, decrecer lentamente en su etapa final de persistencia. El objetivo de este trabajo fue comparar con un criterio dinámico de naturaleza bifásica, las curvas de postura de dos genotipos de aves camperas pesadas. Se evaluó la postura de gallinas de dos grupos genéticos, mantenidas en jaulas individuales y sometidas a una restricción cuantitativa en el aporte de nutrientes (n= 75 gallinas por grupo): el cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC), población fundacional y genotipo de referencia y la población sintética Campero Bonaerense INTA (CBI), en su primera generación de estabilización. Se registró, en forma semanal, el número total de huevos puestos por las aves de cada grupo entre las 23 y las 40 semanas, edades correspondientes a la madurez sexual (puesta del primer huevo) y a la finalización de un ciclo de postura corto, respectivamente. La tasa de postura (%) se calculó a intervalos semanales según la siguiente expresión: Tasa de postura (%) = {[(número total de huevos puestos en la semana / (número de aves en el lote x 7)] x 100}. Los valores de la tasa de postura correspondientes a las aves de cada grupo se graficaron en función de la edad cronológica. Se calculó el valor del área total bajo la curva y se identificó, para cada grupo genético, el par ordenado correspondiente al pico de postura (abscisa: edad de presentación del pico; ordenada: porcentaje de postura en el pico). Con fines comparativos, el área correspondiente a Campero Bonaerense INTA se relativizó al valor relevado en Campero Casilda considerado como 100 %. La abscisa del pico se tomó como criterio para dividir la curva en dos etapas: una primera fase de naturaleza creciente y comportamiento sigmoide y una segunda etapa de naturaleza decreciente y comportamiento lineal (porción inicial de la fase de persistencia). Los datos correspondientes a la etapa previa al pico se ajustaron por regresión no lineal con un modelo logístico Yt= A* (1+B*2,718282^(-k*X))^(-1), dónde: Yt= tasa de postura en el tiempo t; A= asíntota superior (porcentaje de postura en el pico - valor de Yt cuando t → ∞); B = constante de integración, parámetro de posición sin valor biológico; k= tasa de maduración (velocidad de aproximación a A) y t = edad cronológica (semanas). Los criterios de bondad de los ajustes incluyeron: la convergencia de las iteraciones en una solución, el valor del coeficiente de determinación no lineal R2 ajustado al número de parámetros del modelo y la aleatoriedad (test de rachas) y la normalidad (test de D’Agostino & Pearson) de la distribución de los residuales. Los datos posteriores al pico se ajustaron por regresión lineal simple, se calculó el coeficiente de determinación lineal R2 como indicador de la bondad del ajuste, la desviación de la linealidad se evaluó con un test de rachas y se puso a prueba la hipótesis β= 0 para corroborar el significado de la regresión. El efecto del grupo genético sobre el valor de los parámetros de la función lineal (pendiente y ordenada al origen o altura) se evaluó con un análisis de la covariancia. La Figura 1 describe gráficamente el comportamiento del porcentaje de postura de cada grupo genético en el período total (23-40 semanas) y los ajustes correspondientes a cada etapa por separado: no lineal: semanas 23-32 y lineal: semanas 32-40. El valor del área bajo la curva de postura entre las semanas 23 y 40 fue de 978,5 para Campero Casilda (100 %) y de 1064,0 para Campero Bonaerense INTA (+ 8,7 %). Ambos grupos presentaron un único pico de igual ubicación temporal (abscisa= 32 semanas), nueve semanas luego del inicio de la postura, pero con valor mayor en la sintética en estabilización (ordenada: CC= 84 %; CBI= 86 %). En la primera etapa se rechazó la hipótesis estadística de igualdad de las trayectorias globales (F = 6,385; p = 0,006) razón por la cual el comportamiento de los genotipos no pudo ser resumido con una única función común. La combinación de un mayor valor de A y una mayor velocidad de aproximación a la asíntota (k) determinó un mejor comportamiento de CBI (+12,6%) frente a CC (áreas bajo las curvas respectivas: CC= 366,0; CBI= 412,2). Respecto de la segunda etapa, no se rechazó en ninguno de los grupos genéticos la hipótesis de linealidad. CBI presentó menor dispersión de los valores experimentales alrededor de la recta de regresión de acuerdo a los valores de la variancia residual Sy.x (CC= 3,158: CBI= 1,820). Ambas pendientes (b ± Sb) fueron negativas y significativas [CC: -1,417 ± 0,4077; F = 12,1; p = 0,010; CBI: -0,717 ± 0,2349; F = 9,31; p = 0,019). No se observaron diferencias estadísticamente significativas en el valor de las pendientes (F = 2,213; p = 0,159) lo que permitió calcular una pendiente común (bc) para los dos grupos genéticos (bc = -1,067) y comparar las alturas de las rectas las que fueron estadísticamente diferentes (F = 16,4; p = 0,001) diferencia favorable a la población sintética. Las áreas bajo las rectas, en esta etapa, fueron 612,5 para CC y 652,0 para CBI (+ 6,44 %). Se concluye que la población sintética en su primera generación de estabilización presentó un comportamiento superior al observado en la población fundacional en términos de dinámica de la producción de huevos con mayor área bajo la curva tanto a nivel total como en las dos etapas inicial creciente y final decreciente mediadas por un pico de mayor valor tanto observado como estimado a partir del ajuste logístico, y una mayor velocidad de aproximación al mismo en CBI, como así también un mejor comportamiento en la etapa de persistencia con una mayor altura de la recta que la describe.
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    Categorización cuali y cuantitativa del tamaño del huevo en una sintética de gallinas camperas en estabilización y en la población fundacional
    (2025-09-24) Diez, Ma de los Ángeles; Fernández, Ramiro; Advínculo, Sabina Andrea; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Advínculo, Sabina Andrea [0000-0002-1761-4389]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El tamaño del huevo es un carácter de importancia en la avicultura, por sus implicancias tanto biológica como comercial. Respecto a lo primero, se vincula con la incubabilidad y está directamente asociado al tamaño del pollito al nacimiento, dos aspectos de interés en el caso de gallinas reproductoras. En relación con lo segundo, es un factor a tener en cuenta en el proceso de envasado y, sobre todo, es lo que determina el precio de venta del producto y por tanto condiciona los ingresos de la actividad, por lo que cobra especial interés en el caso de gallinas ponedoras. Se trata de un carácter que se ve afectado tanto por el genotipo de las aves como por el momento del ciclo de postura2, y que dada su importancia se lo ha sometido a una intensa presión de selección dentro de los programas de mejoramiento genético avícola, tanto de reproductoras como de ponedoras. Los huevos pueden clasificarse por su tamaño de acuerdo con un criterio cuantitativo que considera su peso, o bien, con un criterio cualitativo en función de su ubicación en clasificadores comerciales que discriminan los huevos según su diámetro. Generalmente la clasificación de los huevos por su tamaño con uno u otro método coincide, pero en ocasiones se han registrado diferencias debidas a variaciones en la forma del huevo que afectan su diámetro, de más alargados a más redondeados, en huevos de peso similar1. El objetivo de este trabajo fue comparar el tamaño del huevo de dos genotipos de gallinas camperas en ocho momentos de un primer ciclo de postura corto, utilizando dos criterios: su ubicación en un clasificador comercial (cualitativo) y su peso (cuantitativo). Se trabajó con muestras aleatorias de 100 huevos de dos genotipos de gallinas camperas: Campero Casilda (CC) híbrido de tres vías producto del cruzamiento entre gallos de la población sintética paterna AH’ y gallinas derivadas del cruzamiento simple entre las poblaciones sintéticas maternas ES y A, y la primera generación de Campero Bonaerense INTA (CBI), nueva población sintética doble propósito en estabilización, producto del cruzamiento entre machos y hembras Campero Casilda como población fundacional. Las muestras se tomaron a las 26, 28, 30, 32, 34, 36, 38 y 40 semanas de edad de las aves, entre el inicio y la finalización de un primer ciclo de postura corto. Los huevos se clasificaron por su tamaño utilizando dos criterios: (1) según su ubicación en un clasificador comercial que consta de cuatro niveles con orificios de mayor a menor diámetro, dividiéndose en cinco categorías: Extra Grande (EG), Grande (G), Mediano (M), Chico (C) y Extra Chico (EC), y (2) según su peso, dividiéndose en seis categorías: Extra Pesado (EP) > 68 g, Pesado (P) > 62 y ≤ 68 g, Mediano (M) > 54 y ≤ 62 g, Liviano (L) > 48 y ≤ 54 g, Muy Liviano (ML) > 42 y ≤ 48 g y Extra Liviano (EL) ≤ 42 g. La asociación entre la categoría de clasificación de los huevos por su tamaño (tanto cualitativa como cuantitativa) y el grupo genético se evaluó, para cada edad de registro, con una prueba chi cuadrado (χ2) de homogeneidad. El cálculo de chi cuadrado solo es válido cuando todas las frecuencias esperadas son mayores que 1 y al menos el 20 % de las frecuencias esperadas son mayores que 5. En los casos en que dichas condiciones no se cumplieron se combinaron dos o más categorías de clasificación para dar cumplimiento a los requerimientos de la prueba. Cuando las categorías quedaron reducidas a dos se utilizó el Test exacto de Fisher. A las 26 semanas de edad no se registró una diferencia estadísticamente significativa en la distribución de frecuencia del tamaño de los huevos entre ambos grupos genéticos, aunque si se observó una tendencia hacia un mayor tamaño de huevo en CBI, sobre todo en su clasificación comercial que fue marginalmente significativa (p= 0,052). En las sucesivas edades se rechazó la hipótesis de una distribución homogénea entre ambos grupos genéticos, y en todos los casos CBI registró un mayor tamaño de huevo que CC independientemente del método de clasificación, con excepción de lo ocurrido a las 38 semanas en que la distribución de frecuencias tuvo un comportamiento homogéneo en ambos genotipos, si bien cabe mencionar que se mantuvo la tendencia de CBI a presentar huevos de mayor tamaño. Ya desde la semana 30 no se registraron huevos en la categoría EC, aunque si se obtuvo un huevo de CC en la categoría EL a esa edad. Se puede concluir que las gallinas CBI tienen a lo largo de un primer ciclo de postura corto un desempeño más favorable que el de las CC, con mayor tamaño de huevo, tanto por su mayor peso (clasificación cuantitativa) como por su mayor diámetro (clasificación cualitativa).
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    Madurez para peso corporal de gallinas de una sintética doble propósito en su primera generación de estabilización y en la población fundacional
    (2025-09-24) Canet, Zulma Edith; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Librera, José Ernesto [0000-0003-3592-9656]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La modificación temporal del peso corporal de un animal en función de su edad sigue una trayectoria sigmoidea cuyo ajuste con una función matemática, si la estructura de los datos es la adecuada, permite disponer de una estimación del peso maduro aun cuando dicho animal se sacrifique o se descarte antes de alcanzarlo. Si bien se dispone de múltiples opciones para llevar a cabo dichos ajustes, las más habituales son las funciones con tres parámetros logística y Gompertz1, casos particulares de la función con cuatro parámetros de Richards. Dada la forma de la curva, con una fase inicial exponencial creciente, un punto de inflexión y una fase final exponencial asintótica cada individuo presenta en los diferentes momentos del ciclo de crecimiento diferente proporción del peso maduro o peso asintótico a alcanzar. Dicha proporción se denomina madurez y para su cálculo se requiere disponer del valor del peso corporal en el momento de interés (nacimiento, madurez sexual, etc.) como así también del peso adulto real del individuo o bien de una estimación de este. La madurez en peso tiene trascendencia en los animales de interés productivo porque afecta la partición de la energía aspecto vinculado con el patrón de crecimiento composicional (composición corporal). En las aves destinadas a la producción de carne una menor madurez en peso indica que el individuo se encuentra más lejos de su peso asintótico, es decir, es más inmaduro y dicha condición se asocia con una mayor tasa de crecimiento con menor deposición de grasa. En las gallinas destinadas a la producción de huevos una menor madurez implica una competencia de recursos entre la energía destinada al crecimiento y aquella destinada a la producción. El objetivo de este trabajo fue comparar la madurez para peso corporal de dos genotipos de gallinas camperas entre el nacimiento y la finalización de un primer ciclo de postura corto. Se calculó la madurez porcentual promedio [M(%)= (Wt/PA)*100], donde Wt es el peso corporal promedio del grupo en la semana t y PA es su peso asintótico teórico promedio estimado con la función de Gompertz, de 70 gallinas de cada uno de los siguientes genotipos: Campero Casilda (CC) híbrido de tres vías producto del cruzamiento entre gallos de la población sintética paterna AH’ y gallinas derivadas del cruzamiento simple entre las poblaciones sintéticas maternas ES y A, grupo de referencia dada su condición de población fundacional y Campero Bonaerense INTA (CBI) población sintética doble propósito producto del cruzamiento de machos Campero Casilda x hembras Campero Casilda, en su primera generación de estabilización. Los valores porcentuales de madurez entre el nacimiento y la finalización de un ciclo corto de postura (semana 40 de vida de las aves) se graficaron en función de la edad cronológica. La visualización de las trayectorias correspondientes a cada grupo posibilitó, en ambos casos, reconocer cuatro etapas con trayectorias susceptibles de ser ajustadas con diferentes modelos matemáticos: (1) una etapa inicial comprendida entre el nacimiento y la sexta semana de vida correspondiente al período de cría en confinamiento, a piso, en lotes mixtos y con alimentación ad libitum con un comportamiento de naturaleza exponencial creciente; (2) una segunda etapa comprendida entre las semanas 6 y 20 con la aves alojadas en jaulas individuales de postura con restricción cuantitativa en el suministro de nutrientes dada su condición de aves pesadas, correspondiente a la etapa de recría y con un comportamiento lineal creciente; (3) una tercera etapa, entre las semanas 20 y 27 correspondiente a los períodos inmediato anterior y posterior al inicio de la postura (23-24 semanas), de naturaleza exponencial asintótica y (4) una cuarta etapa, entre las 27 y las 40 semanas de edad, de naturaleza lineal, coincidente con lo observado en trabajos previos2. Las etapas mencionadas se muestran en la Figura 1. Luego de este relevamiento exploratorio, se procedió a efectuar los respectivos ajustes no lineales y lineales utilizando como criterios para evaluar su bondad la convergencia de las iteraciones en una solución, el valor del coeficiente de determinación no lineal R2 ajustado y la normalidad (test de D’Agostino & Pearson) y aleatoriedad (test de rachas) en la distribución de los residuales en el caso de los ajustes no lineales y el valor del coeficiente de determinación lineal R2 y la aleatoriedad de la distribución de los residuales (test de rachas) en los casos de regresión lineal simple. En todos los casos los ajustes superaron los criterios de bondad mencionados. El efecto del grupo genético sobre el valor de los estimadores de la función lineal (ordenada al origen o altura de la recta y pendiente) se evaluó con un análisis de la covariancia. Los datos correspondientes al primer subperíodo se ajustaron con el modelo exponencial creciente [Mt = Start exp (k1*t)]: la función comienza en Start (inicio) y el valor de Mt (madurez porcentual para peso corporal en el tiempo t) aumenta exponencialmente con una tasa constante k1 (tasa exponencial creciente) en función del tiempo t (semanas). Los valores de la tasa de crecimiento exponencial cre- ciente y sus correspon-dientes errores estándar fue-ron: CC=0,3774 ± 0,04124 y CBI= 0,3823 ± 0,03964, sin diferencias significativas en-tre grupos: F= 0,037: p= 0,966 dadas las trayectorias prácticamente superpuestas de ambos genotipos lo que posibilitó estimar una cons-tante exponencial común a ambos: k= 0,3799. En el caso del modelo lineal aplicado en la etapa 2 ambas pendientes fueron positivas y significativamen- te diferentes (p< 0,0001) de cero (b ± Sb= CC: 2,219 ± 0 ,0314; CBI: 2,182 ± 0,0344). La ausencia de diferencias significativas entre ambas (F= 0,631; p= 0,434) posi- bilitó calcular una pendiente común (bc= 2,200) y com- parar las alturas de las rectas (a ± Sa = CC: 17,4±0,43; CBI: 18,3±0,47) las que tampoco difirieron significativamente (F= 3,490; p= 0,073; ordenada al origen común: 17,9). Si bien el comportamiento de ambos grupos en esta etapa fue, en principio, coincidente la diferencia marginalmente significativa entre las ordenadas al origen puso en evidencia una leve tendencia de la población sintética a mostrar mayor madurez porcentual que su población fundacional. La tercera etapa se ajustó con el modelo de Brody M(t) = A* (1 – b * 2,71828 ^ (-k * t)), donde: M(t) = madurez para peso corporal (%), en el tiempo t; A = madurez asintótica (%); b = parámetro de posición, constante de integración sin significado biológico; k = tasa de maduración del carácter o velocidad de aproximación a la asíntota y t = edad (semanas).Se rechazó la hipótesis que planteaba una curva común para ambos grupos (F= 17,1; p= 0,0003) correspondiendo mayor valor de la tasa k a las aves de la población sintética en estabilización (CC: 3,668: CBI= 4,675). En el ajuste lineal de la 4ª etapa las pendientes no difirieron de cero (p> 0,05) y tampoco se observaron diferencias entre grupos (b ± Sb= CC: -0,0104 ± 0 ,0339; CBI: 0,0526 ± 0,0381; F= 1,529,p= 0,228, bc= 0,0211), pero sí entre sus alturas (a ± Sa = CC: 89,3±1,14; CBI: 88,3±1,28; F= 31,5, p< 0,0001). Los resultados muestran un comportamiento de la madurez en peso corporal consistente con la evidencia disponible derivada de evaluaciones previas en aves camperas2. La población sintética en estabilización presenta ya a partir del período peri-madurez sexual una tendencia a una mayor madurez que la expresada por su población fundacional, característica favorable en términos de partición de la energía para crecimiento y producción.-
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    Rendimiento y grasa corporal en dos edades de faena de machos de dos poblaciones de pollos camperos
    (2025-09-24) Bonanno, Marcos Adrián; Librera, José Ernesto; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Librera, José Ernesto [0000-0003-3592-9656]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El rendimiento a la faena, así como la velocidad de crecimiento y la eficiencia alimenticia de las poblaciones de reproductores pesados, progenitores del pollo parrillero industrial, han sido tres de los caracteres sobre los que se ejerció mayor presión de selección, haciendo posible adelantar la edad de faena reduciendo así el ciclo de producción de la progenie. La creciente conciencia ecológica de los consumidores a nivel mundial sumada a una mayor preocupación por la calidad de la dieta basada en razones nutricionales, permiten explicar la preocupación de las empresas comerciales por la producción de nuevos tipos de aves de crecimiento lento3. Campero Casilda (CC) es un híbrido de tres vías destinado a la producción de carne con menor tasa de crecimiento que el parrillero comercial, pero con un rendimiento a la faena superior al denominado pollo de campo1, que se faena próximo a la madurez sexual entre los 75 y los 90 días de edad de acuerdo con su protocolo. Se trata de aves destinadas a sistemas semi-intensivos con una primera etapa de cría en confinamiento total hasta los 35 días y una segunda etapa de recría y terminación con acceso a zonas de parque donde pueden pastorear y expresar el comportamiento propio de la especie. Campero Bonaerense INTA (CBI) es una nueva población sintética que tiene a CC como población fundacional, y que fue pensada como ave doble propósito. El objetivo de este trabajo fue caracterizar el rendimiento de la carcasa y la proporción de grasa abdominal en dos poblaciones de pollo campero y en dos edades de sacrificio. Se evaluaron machos CBI (población sintética en su segunda generación de estabilización producto del cruzamiento de machos y hembras CBI de la primera generación) y CC (población fundacional, híbrido de tres vías producto del cruzamiento entre machos de la sintética AH’ y hembras del cruzamiento simple entre las sintéticas ES y A). A los 75 y 90 días de edad, coincidiendo con las edades mínima y máxima de faena establecidas en el protocolo de certificación de pollo campero respectivamente, una muestra aleatoria de 15 aves de cada grupo genético se sacrificó, tras un ayuno de 12 horas, por corte neto de la vena yugular, previa insensibilización mediante dislocación cervical. Se registró el peso vivo desbastado, el peso eviscerado y el peso del panículo graso abdominal, con aproximación al gramo en los dos primeros casos y a la décima de gramo en el último. El rendimiento de la carcasa se calculó como el cociente entre el peso eviscerado y el peso desbastado expresado en porcentaje, y la proporción de grasa abdominal se calculó como el cociente entre el peso de la grasa y el peso eviscerado también como porcentaje. El efecto del grupo genético en cada edad de faena se evaluó con una prueba t de Student para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 5 %. El efecto del grupo genético, la edad de faena y la interacción simple entre ambos factores principales se evaluó con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de sacrificio). A los 75 días se registró una diferencia estadísticamente significativa para el peso vivo desbastado (p < 0,0001), presentando CC mayor valor con respecto a la sintética doble propósito. También se observó un mayor rendimiento de la carcasa en la población fundacional, lo que se tradujo en una significativa diferencia del peso eviscerado a favor de CC, que fue 13,8 % superior a CBI (p < 0,0001). Con respecto al peso de la grasa abdominal, también se registró una diferencia estadísticamente significativa con mayor peso en CC, y consecuentemente, la proporción de grasa fue significativamente mayor en dicho genotipo. A los 90 días, las cinco variables estudiadas reprodujeron el mismo comportamiento, presentando CC valores significativamente superiores a la sintética doble propósito en todos los casos. El análisis factorial puso en evidencia un efecto estadísticamente significativo de la interacción genotipo-edad únicamente para el peso vivo desbastado, variable en la que también se observó un efecto estadísticamente significativo de ambos factores principales (grupo genético y edad a la faena). El efecto de la interacción se explica por un aumento en la diferencia de peso a favor de CC entre edades, manteniéndose el orden de mérito de los genotipos. La ausencia de interacción para las demás variables permitió una interpretación más clara de los efectos del grupo genético y la edad de faena. Como se puede deducir del análisis univariado en cada edad, el efecto del grupo genético se explica por los mayores valores del híbrido de tres vías para cada una de las variables estudiadas. En relación con el efecto de la edad de sacrificio, se observó el esperado incremento de todas las variables entre los 75 y 90 días de edad, propio de la dinámica de crecimiento y maduración de las aves. Estos resultados contrastan con los obtenidos por Librera y col.2, que compararon el rendimiento de la carcasa entre CC y la primera generación de CBI a los 75 y 90 días, y registraron diferencias de peso prefaena o peso desbastado y peso eviscerado solo a los 75 días y a favor de CBI. A la vez, se evidenciaron mayores valores de peso, tanto prefaena como eviscerado, en la primera generación de CBI en comparación con la segunda generación, evidencia indicativa de una posible pérdida de heterosis intergeneracional de un carácter que presenta parte de su variancia genética de naturaleza no aditiva.
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    Área bajo la curva de uniformidad del peso del huevo en cinco genotipos de gallinas camperas durante un primer ciclo de postura corto
    (2025-09-24) Advínculo, Sabina Andrea; Lagostena, María Gabriela; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Advínculo, Sabina Andrea [0000-0002-1761-4389]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    Campero Casilda es un cruzamiento de tres vías de aves camperas pesadas1, originalmente desarrollado como ave para la producción de carne, con menor velocidad de crecimiento que los híbridos comerciales, destinada a sistemas productivos semi-intensivos. En una primera etapa se lo caracterizó como recurso carnicero y posteriormente se estudió la aptitud de las hembras como ponedoras3. A partir de la información resultante se planteó su utilización como población fundacional para el desarrollo de una sintética doble propósito. Con este propósito se procedió a su comparación con las diferentes poblaciones utilizadas en los sucesivos cruzamientos que le dieron origen. Uno de los caracteres evaluados en el marco de tal caracterización fue la uniformidad en peso del huevo a lo largo del ciclo de puesta. Su importancia radica en que uno de los objetivos de la avicultura de puesta además de que los huevos alcancen rápidamente un tamaño comercialmente rentable es que posteriormente dicho tamaño se mantenga de manera uniforme. Desde un punto de vista comercial la uniformidad del huevo representa una característica de importancia para el envasado automático y, desde un punto de vista reproductivo está relacionado con el desempeño de los huevos durante el proceso de incubación artificial y con el peso al nacimiento de los pollitos. El objetivo de este trabajo fue evaluar en forma comparativa la uniformidad de los huevos puestos por cinco genotipos de gallinas camperas durante la fase inicial de su primer ciclo de postura. Se registró el peso individual de todos los huevos puestos entre la madurez sexual (edad de puesta del primer huevo) y las 40 semanas de edad cronológica por gallinas (n= 30) de los siguientes cinco grupos genéticos: población sintética paterna AH’ (50 % Hubbard 50 % estirpe Anak grises), población sintética materna ES (87,5 % Cornish Colorado 12,5 % Rhode Island Red), población sintética materna A (75 % Cornish Colorado 25 % Rhode Island Red), cruzamiento simple (♂ ES x ♀A) (81,25 % Cornish Colorado 18,75 % Rhode Island Red) y cruzamiento de tres vías Campero Casilda CC: (♂ AH’) x [♀ (ES x A)] (25 % Hubbard 25 % Anak grises 40 % Cornish Colorado 10 % Rhode Island Red). La uniformidad en el peso de los huevos se evaluó, a intervalos semanales, utilizando como indicador el valor del coeficiente de variación [CV = (desvío estándar/media aritmética) x 100]) del carácter. Los valores del CV correspondientes a cada grupo genético, registrados durante las primeras 17 semanas del ciclo productivo se graficaron en función de la edad de postura y se estimó, para cada grupo el área total bajo las respectivas curvas junto con el par ordenado correspondiente al pico de desuniformidad (ordenada = máximo valor del CV; abscisa = edad cronológica en semanas). El área estimada en el caso de las tres poblaciones sintéticas y del cruzamiento simple se relativizó al valor correspondiente al cruzamiento de tres vías Campero Casilda considerado como genotipo de referencia. En todos los casos se vio un comportamiento inicial creciente del coeficiente de variación del peso de los huevos hasta un pico de máxima desuni-formidad ubicado a las cuatro semanas de postura en CC y la sintética A; a las cinco semanas en la sintética AH’ y a las seis semanas en los dos grupos restantes (sintética ES y cruzamiento simple ES x A). A partir del pico, en el lapso restante del ciclo analizado, el CV del peso de los huevos mostró un comportamiento decre-ciente indicativo de un aumento paulatino de la uniformidad. A juzgar por los valores relativizados de las áreas y en comparación con CC, las sintéticas AH’ y A presentaron mayor uniformidad promedio y ES y el cruzamiento ES x A, mayor desuniformidad. El comportamiento descrito refleja la dinámica del proceso de postura en un lote de gallinas. El aumento de la desuniformidad inicial se explicaría porque la edad de postura se cuenta a partir de la puesta del primer huevo en el lote momento a partir del cual la postura progresa a diferente ritmo en cada caso particular. La incorporación de nuevas aves al ciclo de postura implica disponer de huevos que, por lo general, presentan menor peso en comparación con los puestos por aquellas gallinas que comenzaron su postura con anterioridad. Este comportamiento se mantiene hasta que la desuniformidad mencionada alcanza un máximo. Cuando todas las aves del grupo han entrado en postura y el peso de sus huevos comienza a aumentar, si bien se mantiene cierto grado de desuniformidad derivado de la variabilidad individual, dicha falta de uniformidad tiende a decrecer en la medida en que el peso de los huevos puestos por cada ave tiende a su tamaño asintótico. Se concluye que, aun cuando todos los grupos analizados reproducen este patrón, existen diferencias entre ellos. Campero Casilda presentaría como ventaja alcanzar el pico de desuniformidad a menor edad de postura (si bien coincidente con la sintética A, lo hace una semana antes en términos de edad cronológica) momento a partir del cual la uniformidad aumenta.
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    Uniformidad en peso corporal de machos de una población sintética de pollos camperos y su población fundacional
    (2024-09-20) Velázquez, Juliana; Fernández, Ramiro; Canet, Zulma Edith; Di Masso, Ricardo José; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La uniformidad es un indicador productivo de importancia en el manejo de los pollos destinados a la producción de carne por su relación no solo con una condición deseable al final del ciclo por el manejo en la línea de faena, sino también a lo largo del mismo en tanto los problemas vinculados con el manejo, la alimentación o la sanidad afectan la dispersión de los pesos corporales del lote desde el primer día de vida de los pollitos. El grado de dispersión de los pesos corporales puede cuantificarse haciendo uso de diferentes criterios. Uno de los indicadores utilizados es el coeficiente de variación (CV) cuyo valor determina la denominada uniformidad interna. El CV presenta como ventaja frente a otros indicadores también habituales como los coeficientes de uniformidad del 10 % y del 15 %, ya que mientras estos últimos solo toman en consideración la proporción de aves con pesos comprendidos en ± 10 % o ± 15 % el peso promedio, respectivamente, el cálculo del CV involucra a la totalidad de las aves del lote. Tomando en consideración que el manejo está dirigido no a individuos particulares sino a la totalidad de las aves en producción, una baja variabilidad contribuye al logro de una respuesta uniforme frente a las decisiones del productor. Como regla general puede afirmarse que, dentro de ciertos límites, cuanto más uniformes son los lotes mejores son los resultados productivos. La uniformidad puede verse afectada por una multiplicidad de factores entre los que cabe mencionar la propia variabilidad genética intrínseca de la población utilizada (aves criollas, híbridos comerciales, cruzamientos experimentales, etc.), la densidad de alojamiento, el sexo (menor en machos que en hembras), aspectos cuali y cuantitativos de la oferta de nutrientes, la disponibilidad de comederos y bebederos, las condiciones ambientales, la dominancia social (las aves más grandes dificultan el acceso al alimento de las de menor tamaño), entre otras. El objetivo de este trabajo fue comparar los patrones de uniformidad interna para peso corporal de machos de una población sintética doble propósito de pollos camperos en estabilización y de la población fundacional. Se evaluaron machos del cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC: población fundacional - AH' x ES x A) y de la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA (CBI: CC x CC) en su primera generación de estabilización. Se trabajó con una muestra de 42 aves de cada genotipo, identificadas con banda alar numerada al nacimiento, mantenidas con alimentación a voluntad y pesadas individualmente a intervalos semanales hasta las 13 semanas, máxima fecha de faena permitida por el Protocolo de certificación de pollos camperos. El ciclo productivo se dividió en dos etapas: una primera fase en confinamiento a piso, en lotes mixtos y como un único grupo, con una densidad inicial de 15 aves por m2, hasta los 35 días de edad y una segunda fase en lotes de machos del mismo grupo genético alojados con acceso a parque con una densidad final de 32 kg de peso vivo/m2 en el sector protegido y de 7 kg de peso vivo/m2 en el sector al aire libre. Como indicador de uniformidad interna se calculó el coeficiente de variación (CV) para el peso corporal semanal como el cociente entre el desvío estándar fenotípico de peso corporal y el peso corporal promedio. Los valores del CV (%) calculados para cada grupo se graficaron en función de la edad cronológica (Figura 1). Para cada etapa del ciclo se calculó el área bajo las curvas y se estimó el número de picos y los valores de la abscisa (edad de presentación) y la ordenada (CV %) de los mismos. El área correspondiente a Campero Bonaerense INTA se relativizó al área calculada para Campero Casilda como genotipo de referencia. El manejo global de las aves criadas en forma intensiva busca maximizar la ganancia de peso con la mínima dispersión. En el caso de la producción semi-intensiva, los genotipos utilizados, de menor tasa de crecimiento, exhiben mayor variancia en sus pesos individuales debido tanto a su genética como al menor control de las variables ambientales que afectan su crecimiento durante el ciclo de crianza. Considerando que un CV en peso corporal menor o igual al 8 % permite clasificar al lote como muy uniforme, se concluye que ambos genotipos presentan a lo largo del ciclo una excelente uniformidad, particularmente al momento de la faena, con un mejor desempeño de Campero Bonaerense INTA durante la etapa inicial.
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    Conformación corporal prefaena y edad de sacrificio de machos de una población sintética de pollos camperos
    (2024-09-20) Pérez, Martín; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Vallone, Carla Paola; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    Con base en una amplia experiencia en el diseño y ejecución de estrategias de cruzamientos para la producción de aves camperas1destinadas a sistemas avícolas alternativos al industrial que preservan el bienestar animal se planteó la creación de una población sintética doble propósito. El objetivo de este trabajo fue evaluar la conformación corporal prefaena de machos de dicha población sintética en comparación con la población fundacional, en dos edades de sacrificio. Se evaluaron dos grupos genéticos: el cruzamiento de tres vías Campero Casilda [CC, población fundacional: AH x (ES x A)] y la población sintética doble propósito Campero Bonaerense INTA (CBI: CC x CC) en su primera generación de estabilización. A los 74 y 89 días de edad, un día previo a las edades mínima y máxima de faena, respectivamente, establecidas en el Protocolo de certificación de pollo campero se registraron, en una muestra aleatoria de 15 aves de cada grupo: la longitud de la pechuga (distancia en cm entre el vértice de la quilla del esternón y el sitio de unión de las clavículas), la anchura de la pechuga (ancho del tórax, en cm, a la altura de la unión de las clavículas), la longitud dorsal total (longitud en cm medida con cinta métrica y con el ave de pie, desde el nadir de la curva que forma el cuello con el cuerpo hasta la base de la cola) y la circunferencia corporal (longitud, en cm, a nivel de la porción anterior del borde del esternón, pasando por debajo de las alas y por delante de las patas) y se calculó: la superficie de la pechuga: (longitud de la pechuga x ancho de la pechuga) / 2, el índice de conformación de la pechuga: longitud de la pechuga/anchura de la pechuga, y el índice volumétrico: circunferencia corporal/longitud dorsal3. El efecto del grupo genético en cada edad de registro se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias, para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 0,05. Los efectos del grupo genético, la edad de determinación y la interacción entre ambos factores principales se evaluaron con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de registro). El análisis univariado mostró diferencias significativas (p<0,05) en longitud de la pechuga, en ambas edades, y en anchura de la pechuga, circunferencia corporal, superficie de la pechuga e índice de conformación de la pechuga a los 74 días de edad con mayores valores orrespondientes a la población sintética en estabilización, a excepción del índice de conformación de la pechuga con mayor valor promedio en la población fundacional, indicativo de pechugas más largas y angostas. Las variables circunferencia corporal, superficie de la pechuga e índice de conformación de la pechuga mostraron interacciones significativas entre el grupo genético y la edad de registro lo que dificultó la interpretación de los efectos de los factores principales. En el caso de la circunferencia corporal los mayores valores observados a los 74 días en Campero Bonaerense INTA se hacen no significativos a los 89 días. Igual comportamiento se observó para anchura y superficie de la pechuga y longitud corporal total sin que dichas interacciones alcanzaran significado estadístico. En el caso del índice de pechuga el mayor valor observado en Campero Casilda a la primera edad, se hace no significativo en la segunda edad de faena. Se concluye que los indicadores de conformación corporal prefaena presentan diferente comportamiento dinámico en los machos de ambas poblaciones con diferencias a la mínima edad de faena que dejan de tener significado estadístico a la máxima edad de sacrificio, a excepción de la longitud de la pechuga que fue consistentemente mayor en Campero Bonaerense INTA.
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    Ornamentos sexuales y peso testicular de dos genotipos de pollos camperos en dos edades de faena
    (2024-09-20) Martines, Araceli; Fernández, Ramiro; Pérez, Martín; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Martines, Araceli [0000-0003-3887-6545]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    El pollo campero es un ave de crecimiento lento que se faena a una edad más próxima a la madurez sexual que el parrillero comercial. En el pollo doméstico, al igual que en su antecesor silvestre el gallo rojo de la selva, el crecimiento de la cresta es, en gran medida, hormono dependiente e indicador de la maduración sexual. El tamaño de este ornamento representa un estímulo visual asociado al comportamiento social en tanto afecta los apareamientos debido a que, en las condiciones apropiadas, la elección de las gallinas de con qué macho aparearse está significativamente relacionada con la morfología de la cresta de los gallos. Estas particularidades, entre otras, hacen del tamaño de la cresta un potencial criterio de selección. El objetivo de este trabajo fue comparar caracteres vinculados con el tamaño de la cresta y el tamaño de los testículos como indicadores de desarrollo sexual entre una población sintética doble propósito en estabilización y la población que le dio origen como estrategia para determinar a nivel fenotípico si el cruzamiento involucrado en la formación de la nueva población afectó dicho desarrollo. Se trabajó con pollos de dos grupos genéticos: la población sintética Campero Bonaerense INTA en su primera generación de estabilización y el cruzamiento de tres vías Campero Casilda en su condición de población fundacional. Muestras aleatorias de 15 aves de cada grupo se sacrificaron a los 75 y 90 días, edades mínima y máxima de faena respectivamente permitidas por el Protocolo de certificación de pollos camperos. El día de la faena se registró, en forma individual, con calibre micrométrico, la longitud de la cresta (distancia entre la inserción de la cresta en el pico y el último lóbulo de la cresta) y la altura de la cresta (distancia desde la punta de la espina central hasta donde se inserta en el cráneo, si el número de espinas resultó ser par se utilizó el más alto) y se calculó el índice de cresta (longitud x altura). Se extrajeron ambos testículos, los que se pesaron con aproximación de la centésima de gramo y su peso se relativizó al peso corporal prefaena. El efecto del grupo genético en cada edad de registro se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias, para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 0,05. Los efectos del grupo genético, la edad de determinación y la interación entre ambos factores principales se evaluaron con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de registro). No se observaron interacciones significativas entre el genotipo de las aves y la edad de registro de los indicadores. Este último factor presentó un efecto estadísticamente significativo sobre todas las variables, respuesta vinculada con la proximidad de la madurez sexual. Solo se observaron efectos del grupo genético sobre el peso corporal y la longitud de la cresta, en el primer caso atribuible al mayor peso promedio (+ 3,8 %) en Campero Bonaerense INTA (CC: 2885 g vs. CB INTA: 2996 g), y en el segundo a la mayor longitud de la cresta (+ 6,7 %) en Campero Casilda (CC: 70,3 mm vs. CB INTA: 65,9 mm). Esa mayor longitud no se tradujo en diferencias en el índice de cresta si bien tanto este último como la altura de la cresta tendieron a ser mayores en Campero Casilda, particularmente en la segunda edad de determinación. Similar tendencia favorable a Campero Casilda, si bien sin significado estadístico, se observó en el peso promedio de los testículos (+ 7,0 % - CC. 4,71 g vs. CB INTA: 4,40 g) y en el peso relativo de los mismos (+ 2,9 % - CC: 0,158 g/100 g vs. CB INTA: 0,140 g/100 g). Se concluye que, teniendo en cuenta que Campero Casilda es un cruzamiento de tres vías que debe recrearse como tal en cada generación mientras que Campero Bonaerense INTA se perpetúa a partir del apareamiento entre machos y hembras de la misma población, los resultados muestran un cierto retraso comparativo en la madurez sexual de los machos de la población sintética doble propósito en estabilización respecto de su población fundacional el que, dada su magnitud, no tendría trascendencia biológica con relación a su utilización como reproductores.
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    Rendimiento y cortes de valor carnicero de machos de dos genotipos de pollos camperos en dos edades de faena
    (2024-09-20) Librera, José Ernesto; Fernández, Ramiro; Canet, Zulma Edith; Di Masso, Ricardo José; Librera, José Ernesto [0000-0003-3592-9656]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    La selección por velocidad de crecimiento, eficiencia alimenticia y rendimiento a la faena a la que se han sometido a los reproductores pesados progenitores de los pollos parrilleros industriales ha permitido alcanzar un peso objetivo de faena a una edad cada vez más temprana, con mayor eficiencia en el uso de los recursos alimenticios y con un mayor desarrollo de la musculatura pectoral. El pollo campero es una ave destinada a la producción de carne, de crecimiento más lento que el parrillero industrial, cuyo peso objetivo de faena es de 2500g, debiéndose alcanzar dicho peso próximo a la madurez sexual, entre los 75 y 90 días de edad según su protocolo de certificación, y que se cría en sistemas de producción semi-intensivos, permitiéndoseles durante parte de su crianza el acceso a parque donde pueden pastorear y desarrollar el comportamiento propio de la especie. Campero Bonaerense INTA es una población sintética doble propósito en proceso de estabilización, desarrollada a partir del híbrido de tres vías Campero Casilda como población fundacional, con el propósito de destinar las hembras a la producción de huevos y los machos y eventualmente las hembras también a la producción de carne. El objetivo de este trabajo fue caracterizar el rendimiento y la proporción de pechuga y pata muslo a la faena de una población sintética doble propósito de pollos camperos en estabilización, en dos edades de sacrificio, en comparación con la población fundacional. Se trabajó con machos Campero Bonaerense INTA (CBI: población sintética en su primera generación de estabilización producto del cruzamiento de machos y hembras Campero Casilda) y Campero Casilda (CC: población fundacional, cruzamiento de tres vías producto de machos de la población sintética AH y hembras del cruzamiento simple entre las sintéticas ES y A). A los 75 y 90 días de edad (edades mínima y máxima de faena, respectivamente, establecidas en el Protocolo de certificación de pollo campero1) una muestra aleatoria de 15 aves de cada grupo genético se sacrificó, tras un ayuno de 12 horas, por corte neto de la vena yugular, previa insensibilización mediante dislocación cervical, con desangrado total en 1 minuto 30 segundos como mínimo. Se registró el peso vivo prefaena, el peso eviscerado, el peso de pechuga con hueso y el peso de la pata-muslo derecha todos con aproximación al gramo. El rendimiento de la carcasa se calculó como el cociente entre el peso eviscerado y el peso vivo prefaena. El rendimiento de ambos cortes valiosos se calculó como proporción del peso corporal eviscerado. El efecto del grupo genético en cada edad de faena se evaluó con una prueba t de Student de comparación de medias para datos independientes, con una hipótesis alternativa bilateral y un nivel de significación del 5 %. El efecto del grupo genético, la edad de faena y la interacción simple entre ambos factores principales se evaluó con un análisis de la variancia correspondiente a un experimento factorial 2 x 2 (dos grupos genéticos por dos edades de sacrificio). En la primera edad de sacrificio se registró una diferencia estadísticamente significativa (P =0,005) del peso vivo prefaena con mayor peso de CBI (2675 ± 41,0 g) con respecto a CC (2505 ± 38,1g). Como consecuencia de estas diferencias y de que ambos grupos no difirieron en rendimiento (P = 0,884), se registró un comportamiento similar del peso eviscerado con una diferencia significativa (P = 0,012) a favor de la sintética doble propósito (CBI 1940 ± 34,0g; CC 1815 ± 31,5g). Tanto la proporción de pechuga como la de pata-muslo presentaron un comportamiento similar en ambos genotipos sin que se observen diferencias estadísticamente significativas entre ambos (P = 0,145 y P = 0,878 respectivamente). A los 90 días no se registraron diferencias significativas entre CBI y CC para ninguno de los cinco caracteres evaluados a la faena. En el análisis factorial no se observó un efecto significativo de la interacción entre los factores principales sobre ninguno de los caracteres, lo que facilitó la interpretación de los efectos individuales del genotipo y la edad de sacrificio. Con respecto al primero, CBI presentó mayor peso vivo prefaena y eviscerado que CC, como consecuencia de las diferencias significativas ya mencionadas a los 75 días. Para los demás caracteres no se registró un efecto significativo del grupo genético. Por su parte, la edad de faena demostró un efecto significativo sobre todos los caracteres, con excepción del rendimiento de carcasa (P = 0,191). El peso vivo prefaena, el peso eviscerado y la proporción de pata-muslo aumentó con la edad, mientras que la proporción de pechuga disminuyó. Si bien ambos grupos genéticos alcanzaron el peso objetivo de faena a la mínima edad permitida por el protocolo (2500g), Campero Bonaerense INTA demostró un mejor desempeño que Campero Casilda. En un estudio similar en el que se midieron estos mismos caracteres en Campero Casilda en distintas edades de sacrificio, lo autores reportaron rendimientos similares pero con pesos prefaena y eviscerados muy superiores a los 77 días (3149 ± 16,4g y 2278 ± 8,7g respectivamente) y a los 91 días (3577 ± 29,7g y 2617 ± 19,0g respectivamente), lo que sugiere un deterioro en la base genética de los reproductores posiblemente por un bajo número efectivo que conlleva a el incremento de la endogamia, con el consiguiente efecto depresor sobre los caracteres productivos.
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    Peso y condición corporal de cinco genotipos de gallinas camperas al finalizar un ciclo de postura corto
    (2024-09-20) Hernet, Nicolás; Librera, José Ernesto; Fernández, Ramiro; Di Masso, Ricardo José; Canet, Zulma Edith; Librera, José Ernesto [0000-0003-3592-9656]; Fernández, Ramiro [0000-0003-2763-8429]; Di Masso, Ricardo José [0000-0001-6221-5523]; Canet, Zulma Edith [0000-0002-4993-3173]; Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Nacional de Rosario
    Un aspecto a considerar en la producción avícola es el destino de las gallinas una vez que estas han finalizado su ciclo productivo. En el caso de las ponedoras, por ejemplo, la Disposición 03/2013 de SENASA establece que las aves que finalizan su primer ciclo no pueden ser trasladadas a otros establecimientos con el fin de iniciar un segundo ciclo productivo. En consecuencia, un destino posible es faenarlas aun cuando su precio de comercialización es muy bajo dado que el mejoramiento genético ha reducido su peso corporal y, simultáneamente, la cantidad de carne comestible en sus carcasas, a lo que debe agregarse una deficiente condición corporal. Otra opción es considerarlas como un desecho más que como un producto alimenticio, y enterrarlas, incinerarlas, compostarlas o bien industrializarlas como alimentos para animales y mascotas. El panorama cambia en el caso de la avicultura de traspatio y en los sistemas de producción alternativos al modelo intensivo-industrial en los que, además de su aptitud como ponedoras o reproductoras, las hembras también tienen valor para consumo humano como gallinas de descarte. La mejor o peor aptitud carnicera de estas aves de mayor peso corporal que las ponedoras livianas depende principalmente de la condición corporal con la cual llegan al final del ciclo. La técnica de Gregory y Robins, basada en la palpación del hueso de la quilla y el desarrollo de los músculos de la pechuga, permite estimar la condición corporal de las gallinas en diferentes momentos del ciclo productivo. El objetivo de este trabajo fue comparar el peso y la condición corporal de cinco genotipos de reproductoras camperas al finalizar un ciclo corto de postura como indicadores de su valor carnicero como aves de refugo. A las 36 semanas de edad se registró el peso y se determinó, aplicando la técnica de Gregory y Robins, la condición corporal de una muestra aleatoria de 28 gallinas de cada uno los siguientes grupos genéticos: las poblaciones sintéticas AH' ES y A, el cruzamiento simple ( ES x A) y el cruzamiento de tres vías Campero Casilda (CC: AH ) x [ (ES x A)]. El efecto del grupo genético sobre el peso corporal se evaluó con un análisis de la variancia a un criterio seguido de la prueba de comparaciones múltiples de Tukey. La normalidad de la variable se puso a prueba con el test de D Agostino & Pearson y la homogeneidad de las variancias con el test de Brown-Forsythe. Para la categoría de condición corporal se utilizó del test de Kruskal Wallis y la prueba de comparaciones múltiples de Dunn. La asociación entre el peso corporal y la categoría de condición corporal para cada genotipo, a la edad de registro, se evaluó con el coeficiente de correlación no paramétrico r de Spearman. En el caso del peso corporal no se detectaron datos aberrantes (outliers) ni se rechazaron las hipótesis de normalidad (p> 0,05 para los cinco grupos) ni de homocedasticidad (F= 1,962; p= 0,104). El efecto del grupo genético fue no significativo (F= 2,117; p= 0,082). Se observó un efecto significativo del grupo genético sobre la condición corporal [estadístico de KW= 13,9; p= 0,008] atribuible a la diferencia entre las sintéticas AH y ES (p= 0,012). Todas las asociaciones entre el peso y la condición fueron positivas y significativas. Se ha hecho notar que en el caso de las aves pesadas como las utilizadas en este trabajo la condición corporal se relaciona con el desarrollo esquelético cuando se las estudia en la etapa pre-productiva del ciclo y con la distribución muscular cuando se la determina al finalizar el mismo, en tanto la evidencia indica que el desarrollo de los músculos de la pechuga representa un indicador confiable de la movilización proteica requerida para la producción de huevos, condición esta que releva la técnica de Gregory y Robins. Los resultados confirman la asociación directa entre peso y condición corporal si bien dicha correlación no es perfecta en tanto las aves pueden, como en este caso, no diferir significativamente en sus pesos pero sí en su conformación. Pese a la ausencia de diferencias estadísticamente significativas en los pesos corporales registrados a las 36 semanas se observó que los grupos con valores extremos de condición corporal, la población sintética ES y la población sintética AH' con el máximo y mínimo valor mediano, respectivamente, presentan también el máximo y el mínimo peso corporal promedio a dicha edad, los que difieren significativamente (t con corrección de Welch= 2,317; p= 0,026) si la comparación se restringe solamente a esos dos genotipos. Se concluye que, además de su utilidad como gallinas reproductoras o como ponedoras todos los grupos presentan, coincidentemente con lo observado en otros genotipos de aves camperas2, valor cárnico al finalizar un ciclo de postura corto. El cruzamiento de tres vías Campero Casilda desarrollado como ave destinada a la producción de carne y utilizado como población fundacional en la generación de una población sintética doble propósito, presentó un peso corporal promedio más próximo al de la sintética AH y una condición corporal mediana más próxima a la de la sintética ES.