El presente ensayo se propone indagar sobre el lugar que ocupa actualmente el destino
en el discurso de los sujetos desde una perspectiva psicoanalítica. A partir de conceptualizar
al destino como un relato que comandaría nuestra vida y estaría escrito por una entidad
superior, se propone mostrar el lazo que éste establece con la repetición, tal como la definió
Freud, utilizando tragedias griegas y modernas como recurso ilustrativo de dicha relación.
Asimismo, el trabajo también persigue el fin de pensar al destino como un operador de des responsabilización subjetiva, por lo tanto, se trazará un recorrido que permita vislumbrar
cómo esta categoría impide el trabajo de esclarecimiento analítico que llevaría a la operación
de responsabilización. De esta manera, se desprende un interrogante: ¿Destino y
responsabilización son extremos inconciliables? ¿Acaso no podríamos pensar que si un
sujeto se responsabiliza esto no excluye la posibilidad de que acepte que algo lo determina?
Este trabajo, además, busca realizar un paralelismo entre el lugar que la religión ocupó en
los discursos en el pasado (a modo de justificación de aquello excede la propia capacidad de
simbolización del sujeto) y el papel que actualmente desempeña el destino, siendo este
último el que ha relevado de su lugar al discurso religioso. Por último, concluimos con la idea
de que, tal vez, el desenmascaramiento del pensamiento mágico solo sea útil en aquellos
casos en donde el sujeto se encuentra atrapado en un círculo angustiante que lo lleva a
establecer una demanda de análisis para romper con dicha compulsión.