Si hoy tuviese que elegir cuál es la característica más convocante del
psicoanálisis, aquella que más me moviliza e invita a querer hacerme de él, diría
que es su carácter de práctica política. Carácter que no es fácil de vislumbrar
quizá a primera vista, pero ahí está, si se lo quiere poner en juego.