Podemos decir que los principales ejes de trabajo de éste proyecto estuvieron focalizados en generar una relación entre el espacio público colectivo y el privado, entre la ciudad y la vivienda, entre el afuera y el adentro.
Teniendo en cuenta distintas problemáticas como lo fue el aislamiento, el interés inmobiliario en el sector, y la relación público-privado que se intenta generar, es lo que nos lleva a re-pensar los espacios comunes dentro de la vivienda colectiva, y mejor habitabilidad de la misma.
Pensamos que la vivienda colectiva tiene que estar preparada para promover una vida cotidiana agradable, diversa y adaptable, capaz de poder enfrentar distintas necesidades que puedan surgir repentinamente en la vida de sus habitantes.
Creemos que hoy en día la relación entre el espacio privado y los de uso común, son de suma importancia para el desarrollo de la vivienda en comunidad, dejando de ser estos últimos, poco pensados o de menos calidad, restringidos a lo mínimo e indispensable, para llevarlos a ser lugares adaptables y vinculares, capaces de generar encuentro y una permanencia agradable en los mismos.
Nos interesa que los espacios comunes, tanto en planta baja como en los pisos superiores, tengan un papel fundamental en la relación urbano-habitacional de la vida diaria, siendo estos espacios de gran importancia para la relación que creemos importante lograr.