Esta investigación es relevante tanto desde lo teórico como desde lo disciplinar y
social, al estudiar la interacción entre pares en contextos de inclusión escolar desde una
perspectiva socioconstructivista. Los postulados de Piaget, Vygotsky y desarrollos
neovygotskianos (Castellaro y Peralta, 2020; Doise y Mugny, 1991) destacan la centralidad
de la interacción social y la colaboración en la construcción del conocimiento, permitiendo
abordar el aprendizaje como un proceso situado, relacional y mediado por contextos
culturales e históricos.
Disciplinarmente, el estudio aporta al campo de la psicología educativa y la pedagogía
inclusiva, al analizar cómo estrategias de trabajo colaborativo y aprendizaje entre pares
potencian el desarrollo cognitivo, social y emocional de estudiantes con trayectorias diversas
o necesidades educativas especiales (Muñoz-Martínez et al., 2020; Santander-Espinoza et
al., 2023). Las categorías de análisis, como interdependencia positiva, tutoría entre iguales,
colaboración grupal, roles definidos y mediación docente, permiten estructurar la
investigación de manera clara y consistente.
Socialmente, la investigación contribuye a avanzar hacia prácticas educativas
inclusivas, equitativas y democráticas, donde la escuela se transforma para garantizar la
participación plena de todos los estudiantes, superando modelos de integración centrados en
la adaptación individual (UNESCO, 2008; Echeita y Duk, 2008). La evidencia muestra que el
aprendizaje colaborativo promueve vínculos sociales, respeto por la diversidad y desarrollo
de valores democráticos en el aula (Pallarés Pascual y Traver Martí, 2021; Bernaschina,
2025; De Boer et al., 2012).
A continuación se da cuenta del estado de la cuestión que justifica la relevancia
teórica, disciplinar y social de la temática de estudio