en el presente escrito se trabajaron las nociones de discapacidad y familia, observando cómo interaccionan mutuamente y qué lugar ocupa el psicólogo en dicho nexo. Se realizaron entrevistas a padres y madres de niños con la misma discapacidad motora, con una diferencia etaria de 30 años entre los hijos. De esta manera se pudo demostrar que las diferencias cronológicas entre uno y otro caso, así como también sociales y contextuales, no modifican las formas de accionar por parte de la familia como sistema de socialización. Dicho trabajo permite vislumbrar el rol de los psicólogos a la hora de abordar la cuestión; concluyendo que el acompañamiento psicológico debe ser brindado al conjunto familiar en general, para no descuidar las necesidades de cada uno de los miembros.