El presente ensayo tiene como objetivo explorar la relación entre la ansiedad
y la posmodernidad desde la perspectiva epistemológica de la Gestalt. En el
recorrido, se considera que cuando la ansiedad se produce, hay una interrupción en
el ciclo de contacto, quedando estancada la excitación o energía vital cuya función
es que la persona actúe; esta interrupción, se expresa en emociones de miedo y
angustia, no puede establecer un contacto entre el organismo y el ambiente
significativo que habita, y pasa a estar abocado a la zona de la fantasía
(pensamientos). Si bien la ansiedad es universal y se extiende a través del tiempo,
aquí se la considera como un aspecto de la historia personal del sujeto, emergente
de la época actual posmoderna, caracterizada por la imprevisibilidad, la
fragmentación de los lazos sociales, la incertidumbre y la inestabilidad, en donde se
rompen los grandes relatos que brindaban un horizonte a las personas y, por lo
tanto, le ofrecían utopías que se creían posibles. Esto permite llegar a la conclusión
de que, en la medida en que la persona se encuentra con una ideación constante
respecto al futuro, con ansiedad, obstaculiza su contacto entre el organismo que es y
el entorno significativo. Ello tiene lugar debido a que la posmodernidad carece de
grandes relatos que ofrezcan un futuro mejor al que llegar. Por esto se arriba a que
el periodo posmoderno coadyuva a que sea la ansiedad, y no otro síntoma, el que
tenga preponderancia en la actualidad.