El presente Trabajo Integrador Final, escrito bajo la modalidad de ensayo, aborda una articulación entre el psicoanálisis como pilar fundamental del recorrido académico realizado y la maternidad como interés personal. El proceso de construcción social de la maternidad supone la generación de mandatos que tienen que ver con formas de ejercer la maternidad encarnados en los sujetos, en las instituciones y que más tarde, son reproducidos en los discursos. Uno de los mitos más conocidos en relación a la maternidad es el del instinto materno. La hipótesis de este Trabajo Integrador Final es que el mito del instinto maternal ejerce una presión social sobre las mujeres. Considerar su existencia permite considerarlo como algo violento hacia la mujer, porque es sinónimo de que no hay nada que aprender, nada que preguntar, porque se sabe qué hacer naturalmente con ese bebé. Sin embargo, las prácticas en torno a las maternidades demuestran que existen diversas formas de ser madre, que su ejercicio no es homogéneo y que asimismo están quienes no desean tener hijos/as. Esas mujeres serán condenadas de una u otra forma, como también lo serán aquellas que no cumplan con una buena maternidad. Desde el psicoanálisis no se habla de instinto o amor maternal, por lo cual la maternidad quedaría ligada indefectiblemente al campo del deseo. El objetivo principal es repensar la idea de que la mujer se realiza como tal al ser madre, para que puedan emerger otros deseos e intereses propios que no correspondan sólo con maternar.