En este escrito abordamos cómo moviliza la vida de una mujer el tránsito por un
embarazo y un parto. Consideramos que aquellas no son experiencias que se
experimenten en soledad, sino procesos vinculados al entorno de la mujer y al
acompañamiento de los profesionales de la salud. De ahí que nos propusimos considerar
la triada embarazo, parto y puerperio como una experiencia subjetiva. Asimismo, para
delimitar el alcance de la atención en salud durante el embarazo nos apoyamos en el
marco legal vigente que ampara los derechos de las mujeres y sus bebés. A partir de ello,
analizamos las situaciones que pueden ser comprendidas bajo la categoría de violencia
obstétrica, con un enfoque en sus distintas manifestaciones y en el proceso histórico que
condujo a una progresiva pérdida de protagonismo de las mujeres en las decisiones sobre
sus propios cuerpos. Esta transformación se vincula con la consolidación de la obstetricia
como disciplina hegemónica en el cuidado del embarazo y el parto. Por último, abordamos
la importancia del cuidado de la salud mental por parte del equipo de salud, desde una
perspectiva de la psicología perinatal. Finalmente reflexionamos sobre la necesidad de
fomentar el trabajo interdisciplinario, que permita articular saberes y metodologías
diversas.