Este ensayo, correspondiente al Trabajo Integrador Final de la carrera de Psicología de la
Universidad Nacional de Rosario, se centra en el caso de Carlos Robledo Puch, conocido
como “El Ángel de la Muerte”, figura que aún hoy resuena en el imaginario social argentino.
A partir de este caso emblemático se propone una articulación entre el psicoanálisis y la
criminología con el objetivo de interrogar cómo se construye la figura del criminal y de qué
manera inciden en esa construcción el discurso jurídico, el diagnóstico forense y los
discursos sociales. El eje del trabajo se organiza en torno a una pregunta central: ¿Qué
posibilidades ofrece el psicoanálisis para pensar el acto criminal más allá del diagnóstico
psiquiátrico-forense y las categorías penales tradicionales? Desde esta perspectiva, se
intenta leer el delito no sólo como un hecho punible, sino como una forma posible de
inscripción subjetiva. A partir de este encuadre, se abordan las distintas lecturas
diagnósticas que han intentado clasificar la estructura psíquica de Robledo Puch, en pos
de interrogar sus límites y supuestos. De esta manera, el trabajo se ubica en el
entrecruzamiento entre lo jurídico, lo clínico y lo social, y busca problematizar los límites de
las categorías clásicas cuando se trata de comprender la complejidad del acto delictivo. En
este marco, el psicoanálisis se presenta como una vía posible para abrir nuevos
interrogantes en torno a la responsabilidad, la ley y el deseo en el campo de la criminología.