La Ley de Educación Sexual Integral (ESI) Nº 26.150 se ubica hoy, a mas de diez
años de su sanción, en un complejo entramado discursivo que instala una interrogante
clara: la pregunta por la naturaleza de las resistencias a su implementación. Pregunta
cuya respuesta – compleja tal vez al punto de la imposibilidad - reclama por parte de
aquellos que la formulamos, una lectura transversal. No sólo para prevenirnos de
posibles reduccionismos dogmáticos, sino para posicionarnos desde un compromiso
ético sin quedar entrampados en una apropiación moralizante.
Es el ejercicio de este ensayo, problematizar el proceso de promulgación e
implementación de la Ley ESI desde la especificidad de nuestra disciplina,
permitiéndonos a su vez, trascender sus límites. Forman parte de este texto un análisis
de los diferentes enfoques que componen el abordaje integral de la sexualidad así como
un estado de situación al momento de su redacción.
Se intenta construir, relevando material bibliográfico y los documentos legales
pertinentes, tanto una arqueología como una deconstrucción de las escenas que en su
estallido mismo manifiestan el valor estructurante de la sexualidad en el plano subjetivo
así como su determinación erógena en el malestar en la cultura. Abordando en ultima
instancia, la dimensión singular de un proceso atravesado por los avatares propios de
todo proceso político.
Palabras clave
Educación Sexual Integra – Resistencias – Disciplinar - Singularidad