El presente ensayo aborda las adolescencias como un proceso complejo y
multidimensional, atravesado por transformaciones biológicas, sociales, culturales y
psíquicas, donde se configuran nuevas formas de subjetividad. Se analiza cómo la
transgresión se manifiesta en esta etapa, enfocándose en la noción de transgresión
creativa, entendida como operación psíquica estructurante de la subjetividad, que favorece
la autonomía y permite explorar nuevas formas de relación con los otros y consigo mismo.
Se eligen como ejemplo de estas manifestaciones la confrontación, la mentira y la violencia,
buscando mostrar cómo distintos enfoques, particularmente el psicoanálisis y el derecho,
proponen lecturas diferentes del fenómeno, pero que al ponerse en relación permiten una
comprensión más amplia y compleja de la transgresión en las adolescencias. La
confrontación permite diferenciarse del otro y explorar la autonomía generacional; la
mentira, vinculada al secreto, habilita un espacio de pensamiento propio y elaboración de
deseos; y la violencia, en condiciones específicas, puede funcionar como recurso para
preservar la integridad y delimitar el espacio subjetivo. Este recorrido evidencia que estas
transgresiones creativas posibilitan construir identidad, diferenciarse del Otro y desarrollar
leyes internas. Este enfoque invita a repensar las prácticas y favorecer el diálogo
interdisciplinario que considere el potencial estructurante de estas manifestaciones.