Introducción: La edad paterna avanzada, convencionalmente establecida a partir de los 40 años en los hombres, implica un deterioro gradual de la calidad seminal y la fertilidad. Esta disminución no sólo compromete la capacidad reproductiva y el desarrollo embrionario, sino que además aumenta el riesgo de anomalías congénitas, abortos espontáneos y trastornos neurocognitivos en la descendencia [...]