El ser humano desde los comienzos de sus días se embarca en un camino de
maduración biológica con una única direccionalidad. En él va a ir atravesando diferentes
etapas de su vida, entre las cuales podemos pensar: la etapa del lactante, la niñez, la
adolescencia, la adultez y la vejez. A su vez, en cada una de estas etapas el sujeto ira
madurando emocionalmente, sin que esto ocurra, en todos los casos, al mismo tiempo y
de igual manera con la maduración biológica.
Dicho trabajo intentará evaluar la etapa de la adolescencia, con motivo de que se
introduzcan en ella para saber cuáles son los principales interrogantes y desafíos con los
que el sujeto adolescente tiene que enfrentarse en dicha etapa, como se identifica y
como atraviesa este periodo de su vida. Analizará la posibilidad de que se presenten
relaciones dificultosas con su medio circundante, abriendo la probabilidad de que se
originen complicaciones a nivel de consumo problemático de sustancias psicoactivas.
Esto dará lugar a que podamos repensar sobre el modo de atravesar esta etapa de la
vida y su relación con la dinámica familiar donde el adolescente se encuentra inmerso y
co-construye con sus seres significativos.
Valen los siguientes interrogantes: ¿Cuáles son las características de la etapa de
la adolescencia? ¿Qué sucede con el psiquismo del sujeto en ese momento tan
importante? ¿Cuál es el rol que ocupan los vínculos familiares? ¿Tiene efectos la
actualidad social? en la que está inmerso tanto el sujeto adolescente como su familia?
Se tratara de pensar en cómo se transita este periodo de crecimiento que
involucra la mayor crisis en el desarrollo personal de sujeto. Y a su vez, como afectan los
vínculos de la infancia para el posterior desarrollo de la personalidad y subsiguientes
posibles problemáticas involucradas con el consumo de sustancias. Con que fin se
acuden a estas últimas y que tipo de consecuencias tienen en el desarrollo cerebral y
orgánico en el momento del consumo