En el presente ensayo se aborda como problemática el preocupante estallido de múltiples diagnósticos psicopatológicos en la actualidad, que simplifican la comprensión de los trastornos infantiles y promueven una visión reduccionista de los problemas subjetivos y su abordaje. Estos diagnósticos se basan en la creciente tendencia de patologización de la infancia, utilizando de manera inapropiada los avances en neurociencias para promover un enfoque biologicista que ignora la complejidad de los procesos subjetivos en niños y niñas. Se realiza un análisis crítico desde el enfoque psicoanalítico al uso desmedido del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), que se considera el principal referente científico en evaluación y estadísticas. Este manual busca establecer un estándar de comportamiento, catalogando todo lo que se desvía de él como un problema a corregir. Por lo tanto, el objetivo de este escrito es reflexionar sobre la creciente tendencia a la patologización y medicalización de las infancias, lo cual tiene implicaciones significativas tanto para el niño o la niña como para sus familias. Cuando un niño o niña recibe un diagnóstico en edad temprana, esto inevitablemente afecta los lazos filiatorios. Por ello, es esencial considerar al niño o niña como sujeto en proceso de constitución de su subjetividad. Finalmente, se resalta la importancia fundamental de un diagnóstico presuntivo en la temprana infancia, ya que el mismo puede influir de manera significativa en el ulterior desarrollo del sujeto y sus experiencias singulares.