El consumo de sustancias no ha sido siempre el mismo, se ha ido modificando con el
paso del tiempo. En sociedades antiguas, las sustancias eran consumidas en rituales,
era un acto lleno de sentido simbólico. En la actualidad, en cambio, el consumo de
sustancias psicoactivas está dirigido a alterar la conciencia para devenir otro.
Actualmente existen muchos prejuicios sobre el consumo de sustancias, se las asocia
con la marginalidad, la delincuencia y la ilegalidad. Por ello es importante destacar que
existen diversos discursos que se han ocupado y se ocupan del fenómeno de las
adicciones, produciendo diversos efectos. En consecuencia abordaré brevemente el
modelo abstencionista-prohibicionista, que se encuentran atravesados por discursos
médico-jurídicos. Por otro lado, desarrollaré el aporte del discurso psicoanalítico en
relación al objeto en el campo de las adicciones, destacaré la importancia de su
incumbencia en esta problemática e intentaré desarrollar algunas reflexiones que nos
propone en relación al lugar que ocuparía el objeto.
Asimismo, trabajaré con tres hipótesis: La primera, el objeto en las adicciones estaría
ligado al objeto a. La segunda, posiblemente se consume no solo aunque haga mal,
sino también porque hace mal. La tercera, las adicciones funcionarían como discurso
auxiliar, permitiendo a los sujetos establecer lazos con otros.
Además, en el ensayo aparecerán algunos relatos que corresponden a usuarios
internos de una comunidad terapéutica denominada Volver a la Vida, en la que
desarrolle mis prácticas como residente.