El presente escrito indaga sobre el lugar que ocupa la transmisión y el don en la
constitución del sujeto en psicoanálisis. Frente a esto, y debido a la naturaleza polimorfa
de la noción de la transmisión, se intenta desplegar el estatuto de su objeto en términos
del objeto simbólico, llamado don. De esta manera, se pretende explicar el
atravesamiento de la dialéctica del deseo en el dar y en el recibir una herencia, asunto
que se problematiza bajo las coordenadas de la actualidad. A tal fin, se realiza una
investigación bibliográfica, a fundamento principal de los aportes de Amigo, Freud,
Hassoun y Lacan. En base a esto, se trabajan conceptos que involucran a la transmisión
intergeneracional como el narcisismo, el deseo no anónimo, los tiempos del Complejo de
Edipo, la metáfora paterna y la deuda simbólica entre generaciones. Se arriba a la
conclusión de que el lugar de la transmisión y el don en la constitución del sujeto es el
tercer tiempo del Complejo de Edipo, donde el sujeto introyecta un ideal, identificándose
con la función paterna. De esta manera, se presenta a la transmisión del don como un
objeto simbólico que proporciona una satisfacción legal, un objeto que liga el deseo a la
ley y asegura el complejo de castración. Finalmente, puede afirmarse que la transmisión
transfiere una manera de regulación de lo pulsional, que acontece de generación a
generación