A la hora de elegir la temática de este trabajo pensé en muchas cosas. Una de las principales, fue mi trayecto por la Educación pública en varias circunstancias, en la militancia particularmente. Ese pilar fundamental en mi vida, donde lo personal se convierte en político, para intentar todos los días hacer una sociedad más justa. La que me hizo empatizar con el sufrimiento del otro, transformando esas injusticias en derechos. Pero también, hubo algo que me movilizó en lo personal cuando decidí desarrollar este trabajo. Tuvo que ver con otra de las tantas arbitrariedades en el mundo: la violencia de género. Pues fue así que las desigualdades entre géneros llevaron a reconocerme en la lucha del movimiento de mujeres y feminismos, porque las versiones del machismo se viven desde la infancia, en diálogos sutiles y en agresiones explícitas. Y terminan por generar conciencia de género y praxis políticas que rehúyen la victimización.