El objetivo del presente ensayo es analizar si la reciente proliferación de pantallas
virtuales dirigidas al consumo infantil, obstaculiza la construcción deseante del cuerpo.
Se parte de la premisa psicoanalítica de que el cuerpo se construye en la infancia
jugando, por lo que se realiza un breve recorrido por algunas escenas lúdicas que
posibilitan dicha construcción. De igual manera, se analizan las sucesivas pérdidas que el
cuerpo debe atravesar para devenir deseante.
Se considera que, en la actualidad, esta construcción se ve afectada por los
imperativos del capitalismo. El mercado en conjunto con la tecno-ciencia, ofrecen a la
infancia pantallas virtuales que funcionan como objetos plus de goce, obturando el vacío
necesario para la emergencia del deseo. En tanto la utilización de las mismas no se
encuentre regulada, el niño queda atrapado en el circuito gozoso que le propone la imagen.
El ensayo concluye afirmando que, la falta de regulación simbólica en el uso de la
imagen virtual opera en desmedro del juego. El niño en lugar de jugar, consume y es
consumido. Este contexto, dificulta seriamente la construcción de un cuerpo deseante.