En el presente trabajo encontramos una articulación entre un grupo social
especifico, como son las personas con algún padecimiento mental, junto a los
espacios que se proponen como alternativos a las prácticas manicomiales y las
legislaciones que defienden los derechos de las personas con padecimientos
mentales.
Se tiene como objetivo describir y analizar un grupo social determinado, como
son las personas que tienen un padecimiento mental, en un espacio que se
plantea como alternativo a las prácticas manicomiales. Para ello se utilizara una
estrategia metodológica elegida como es el estudio de caso.
Las experiencias de sustitución manicomial son espacios que promueven la
participación social, que aporta una fuerza de conflicto hacia el poder hegemónico de
control y segregación social, promoviendo una alternativa para muchas personas
en situación de aislamiento y sufrimiento, que genera vínculos y espacios
de discusión.
Circunscriptos a un entramado que se deriva del modo en que se organiza el
Sistema de Salud, surgen los espacios de sustitución manicomial, amparados en la
Nueva Ley de Salud Mental. Espacios de tensión entre las propuestas de la Ley y las
prácticas que surgen de maneras particulares entre los actores sociales implicados en
sostener dichos espacios.
Dependiendo de la participación que se les dé a los actores sociales, en la
toma de decisiones para la legislación de sus normas, es como luego estas pueden
dar cuenta, de una forma menos conflictiva, la manera en que han de regularse
las relaciones entre dichos actores.