El presente ensayo se propone indagar en los efectos que ha tenido el proceso
social y político de irrupción de la cuarta ola feminista, con epicentro en la Argentina,
sobre los procesos singulares de las mujeres y cuerpos feminizados, quienes han sido
interpeladas por este movimiento y han devenido sus protagonistas.
El punto de partida se halla en la idea de que este fenómeno social ha dado lugar a
procesos singulares como son la elaboración y resignificación de la propia historia de las
mujeres, de sus vivencias, violencias sufridas y traumas, así como también ha propiciado
la posibilidad de autodeterminación y autonomía sobre sus vidas.
En especial se reflexiona sobre cómo han mejorado las condiciones y aumentado
las herramientas simbólicas y materiales, para afrontar e incluso prevenir las situaciones
de violencia sexista, en el marco de una sociedad en la que el Patriarcado es
hegemónico.
En estas líneas se tomarán elementos que el psicoanálisis puede aportar para
pensar la temática, asumiendo un posicionamiento de implicación necesaria para producir
un conocimiento que busca ser situado, crítico y transformador.
Se llega entonces a la consideración de que, lo que trae consigo esta cuarta ola
feminista en tanto discurso y nuevas prácticas que van extendiéndose, habilita una
producción de subjetividad relacionada al devenir de las mujeres en sujeto político
colectivo, produciendo además efectos singulares al funcionar como apuntalamiento y
refuerzo del psiquismo.
Palabras clave
cuarta ola feminista, violencia hacia las mujeres, procesos singulares