El presente ensayo analiza los riesgos que la transmisión filiatoria atraviesa en el
horizonte contemporáneo, entendida ésta como una operación simbólica posibilitada
por el lazo al Otro, y mediante la cual se instituye al sujeto en su condición
estructuralmente paradojal. Se parte de la hipótesis de que dicho lazo, esencial para la
constitución subjetiva, se ve amenazado en el marco posmoderno y neoliberal, ya que
las figuras del Otro —como fuente de sentido, legalidad y continuidad— sufren un
agotamiento. A través de un recorrido teórico que articula aportes del psicoanálisis
lacaniano y del pensamiento crítico contemporáneo (retomando autores como Dufour,
Bauman, Alemán, Tizzio, entre otros), se examinan las transformaciones históricas que
conducen de una modernidad con múltiples figuras de Otros a una posmodernidad
donde éstas se ven extenuadas y, en contrapartida, se erige una lógica de
autoengendramiento y el mercado como pseudo-Otro. El trabajo desarrolla la paradoja
del lazo filiatorio, que instituye al sujeto en tanto lo liga y lo desliga simultáneamente, y
señala cómo esta operación se ve obturada por una lógica neoliberal que niega la
alteridad, impone ideales de completud y convierte al sujeto en objeto descartable. Se
concluye que la transmisión filiatoria, en su capacidad de propiciar un sujeto deseante
e interpelado por legados simbólicos, se encuentra en riesgo. Sin embargo, se afirma
la necesidad de preservar el punto de imposibilidad estructural que habilita la diferencia
y la singularidad, proponiendo una ética de escucha y lectura crítica que resista a las
lógicas homogeneizantes y totalizadoras del régimen dominante.