El presente ensayo examina el lugar central que ocupa el trabajo en la
vida de los sujetos, analizándolo a la luz de conceptos provenientes de la
literatura psicoanalítica, que permitan abordar tanto el potencial sublimatorio de
la actividad laboral, así como su dimensión generadora de malestar. Desde esta
perspectiva se realiza una crítica al modo en que el discurso capitalista
convierte al trabajo en un mandato de productividad, dejando capturado al
sujeto en una trama que clausura su deseo y lo subordina al orden de la
demanda. En concordancia con esta lectura se sostiene que, en el contexto
social contemporáneo, dicho mandato de productividad deviene en un
imperativo de goce que induce a los sujetos a un consumo desmedido con el
que pretende colmar su falta estructural, dejándolo expuesto a un goce
desarticulado de la castración. Todo esto, sumado a la coyuntura argentina
actual de recurrentes crisis económicas, se convierte en una de las principales
causas de sufrimiento psicológico, construyendo un tipo de subjetividad acorde
a la época, en la que el sujeto queda encerrado en un circuito de violencia y
soledad. El ensayo concluye destacando la importancia de tejer redes solidarias
que permitan abordar esta problemática desde una perspectiva colectiva en
lugar de concebirla como un problema de índole individual. Del mismo modo,
se sostiene que la posibilidad de articular trabajo y deseo implica un desafío
para el sujeto: el de dejar de reproducir mandatos sociales que no le
pertenecen, para así poder asumir el deseo propio como legítimo.
Palabras clave
trabajo – sublimación – malestar – capitalismo – deseo