El Trabajo Integrador Final (TIF) se adentra en el fenómeno del autismo
interpelando las conceptualizaciones hegemónicas que lo reducen a una condición
de base exclusivamente biológica, lo cual obstaculiza la pregunta por la singularidad
del sujeto y su padecimiento. El planteamiento del problema se articula en torno a
cuatro categorías conceptuales: el Otro, la constitución subjetiva, el diagnóstico
temprano, y el autismo como fenómeno subjetivo. La premisa central sostiene que
el psicoanálisis ofrece una lectura alternativa que concibe el autismo como una
configuración subjetiva específica, y no meramente como un trastorno
neurobiológico, entendiéndolo como un modo singular de resguardarse frente al
deseo del Otro. El desarrollo aborda, en primer lugar, la necesidad de un deslinde
con la psicosis ya que sus abordajes terapéuticos difieren; luego, se analiza la
inmutabilidad como una estrategia subjetiva para asegurar un orden frente a un
mundo vivido como caótico; y se conceptualiza el modo de habitar del sujeto autista
a partir de una defensa activa basada en la retención temprana de objetos
pulsionales. Este análisis se apoya en conceptualizaciones clínicas y casos como
el de Dick, así como en testimonios de personas autistas. La conclusión es una
apuesta ética que exige que el diagnóstico temprano se constituya como una
instancia clínica inaugural que aloje la singularidad del niño, sin reducirlo a un
etiquetamiento que clausure la pregunta por el sujeto. El objetivo del tratamiento se
orienta, así, a producir modificaciones en el modo singular de anudamiento
sintomático de cada sujeto, distanciándose de un ideal de normalidad.
Palabras clave
Autismo – Psicoanálisis – Subjetividad - Deseo del Otro - Diagnóstico Temprano.