El proyecto busca recuperar un área estratégica del sudeste de Rosario, cercana al río Paraná, hoy en desuso. El eje central es la revalorización de los silos hipogeos semienterrados, patrimonio industrial que se convierte en protagonista del nuevo
parque. Mediante operaciones de apertura, sustracción y adición, se generan espacios culturales, educativos y recreativos como la plaza hipogea, la Tecnoteca, el Museo del Puerto y las escuelas de cine y artes urbanas. El parque se organiza como una red de recorridos en distintos niveles, donde el “camino del agua” reutiliza los silos como reservorios y articula espejos, pasarelas y miradores. En este marco, destaca el edificio de la Tecnoteca, concebido como hito urbano y “linterna” que irradia actividad y conocimiento, visible de día y de noche. Su carácter vertical y su ubicación lo consolidan como referencia simbólica y punto de anclaje en la trama urbana. Así, el proyecto transforma un enclave industrial obsoleto en un espacio público activo, que entrelaza ciudad, paisaje y memoria colectiva.