El presente trabajo tiene por objetivo analizar la relación entre el duelo y la noción de hijo imaginario. El mismo se corresponde con la modalidad de ensayo y se sostiene desde una lectura psicoanalítica. Para ello, se intenta acentuar la importancia que tiene para un hijo el contar con un lugar en el imaginario parental desde un tiempo anterior a su nacimiento. Reflexionar sobre la importancia que tiene para el narcisismo de un niño el ocupar un lugar en el narcisismo de las figuras parentales abre la pregunta por el amor parental ¿Qué aspectos se reactualizan en las figuras parentales ante el nacimiento de un hijo? Se considera al hijo imaginario la base sobre la cual se inicia la relación entre una madre y un hijo, relación fundamental que posteriormente posibilitará la constitución subjetiva del niño. Para el psicoanálisis la relación imaginaria entre el niño y la madre es comprendida como una relación ilusoria, una relación de engaño sostenida desde un ideal de completud, que deja al sujeto en un circuito que lo somete a los Ideales del Otro, sin posibilidad de separación del sujeto de la demanda. De allí, la importancia del psicoanálisis y el interés del presente trabajo en destacar el duelo como acto subjetivante que posibilita la caída del sujeto del campo del Otro, y, por tanto, la posibilidad de constitución del sujeto deseante. En el presente trabajo se intenta reflexionar sobre la posibilidad de que algunas problemáticas subjetivas en la infancia estén ligadas a ciertos avatares que puedan producirse en la relación imaginaria entre el niño y la madre. De allí, se pretende resaltar la relevancia que adquiere en el espacio de análisis el considerar los discursos parentales al momento del trabajo con niños ¿quién habla en el sujeto? ¿qué expresa el síntoma de un niño? ¿qué relación hay entre el síntoma del niño y la relación con el Otro?