El presente escrito pretende articular el encuentro entre lo académico y la práctica,
complejizando la tensión que implica el hospital como marco en el cual se desenvuelve
la labor del psicoanalista. El objetivo fundamental que se plantea es la
desnaturalización de las categorías que se ponen en juego como respuestas de época
frente a la pregunta por el malestar subjetivo y sus puntos problemáticos. En primer
lugar, la articulación de la institución hospitalaria como tecnología disciplinaria y en
segundo lugar el efecto que implica su lógica en las propuestas actuales de la
interdisciplina. La estrategia de trabajo desarrollada consiste en la elaboración
ensayística de los interrogantes planteados a partir de un marco teórico psicoanalítico
y de teoría social crítica. Este desarrollo se realiza a partir de la práctica llevada
adelante en el Hospital Provincial de Rosario, en el área de Guardia, en el contexto de
las Prácticas Preprofesionales Supervisadas. La hipótesis que motoriza la elaboración
del trabajo sostiene que es posible modificar la lógica de funcionamiento actual de los
equipos interdisciplinarios a partir de analizar sus condiciones de producción. A modo
de conclusión situamos la fisura como operación que delimita el lugar específico del
analista y a partir del cual éste puede habitar los equipos interdisciplinarios, y el
hospital, proponiendo una vía que permite pensar la subversión de su lógica.