El trabajo hace un recorrido de los procesos de subjetivación que hacen a la
masculinidad hegemónica caracterizada por ser el símbolo de la virilidad. Esta
masculinidad utiliza el uso legítimo de la violencia y el poder para oprimir y denigrar a
aquellxs que no son masculinos, entre ellxs mujeres, travestis y homosexuales, dando
lugar a la violencia machista.
Se plantea que esta forma de violencia trasciende a los hombres hetero cis para
ubicarla en un contexto histórico de producción de subjetividad que, mediante ideales
y valores, la produce y reproduce. En este sentido es el patriarcado como forma de
organización social, quien normativiza a través de la cultura, el rol que cada sexo y
género debe ocupar en el espacio público y privado, Se abre entonces la necesidad de
repensar nuevas masculinidades que sean más empáticas con lxs demás sujetxs, con
nuevos modos de pensar, sentir y compartir la vida cotidiana.
Finalmente se hace una reflexión respecto de cómo se puede llevar a cabo
intervenciones que estén a la altura de esta problemática actual. Esto requiere situar
la práctica en su contexto lo cual requiere mantenerse en una perspectiva crítica que
revise la forma de llevar adelante la práctica del psicólogx.
Palabras clave
Masculinidad – violencia machista –procesos de subjetivación –intervención