Desde un inicio, los seres humanos establecemos una intrínseca relación con el
tiempo. La forma en que habitamos el tiempo se entrelaza con nuestra estructura
subjetiva, por lo cual cuando nos internamos en la clínica es dable no dejar de considerar
el modo en que éste nos afecta.
En este ensayo, a partir de una experiencia vivida desarrollo dos vías posibles de
análisis: por un lado la imposibilidad de constituir al tiempo como una experiencia
subjetiva, y por otro lado la de evitar la continuidad del tiempo como un modo de
autopreservación subjetiva. A través de estas dos hipótesis me propongo analizar las
relaciones, a veces olvidadas, entre la subjetividad, el tiempo y el otro.
Palabras clave
Tiempo, psicopatología, subjetividad, continuidad, el otro.