En este trabajo se aborda la relación de la marginalidad y la subjetividad en nuestra época.
En un primer momento, realizamos un recorrido teórico de ambos conceptos, intentando rastrear diferentes definiciones. Allí pudimos situar la primera relación entre ambas conceptualizaciones: exponemos que la marginalidad excede el ámbito económico y conlleva, también, a la marginalidad en las esferas sociales y culturales del individuo. De este modo se deja de lado la idea de lo marginal en tanto ubicación geográfica, y se la plantea como una exclusión en todas las dimensiones de la existencia del sujeto.
Luego, sirviéndonos de los aportes de diferentes autores, vinculamos al sujeto con lo marginal y lo cultural. Este largo recorrido, nos permitió reconocer que, la explicación de la realidad que sostiene nuestra época -neoliberal-, es la idea de que un sujeto encontraría su ser y su felicidad en ser empresario de sí mismo. Se trata de entender al sujeto como alguien que está todo el tiempo, desde su propia relación consigo mismo y en su relación con los otros, organizando su vida como una empresa. De este modo, el marginal es este empresario de sí que no tiene historia, ni tiene legado simbólico, y no puede ya remitirse a ningún lazo, ni a ninguna tradición que lo sostenga; que está abocado constantemente a su plus de gozar.
Así, en tanto nuestra época se nos presenta con un valor homogeneizante a la individualidad -marginal-; el discurso analítico alberga la posibilidad de sostener, dentro de esta lógica neoliberal, la dimensión subjetiva singular. Plantear un no-todo, sostener al sujeto singular por fuera de aquellas coordenadas.