El presente trabajo se propone reflexionar sobre el estatuto del otro en la crueldad. Es decir, de qué modo se construye al otro para que sea posible el despliegue de la crueldad sobre él. Se toma la Shoah como hecho paradigmático de la crueldad, para analizar el modo en que los judíos eran considerados por el nazismo.
La dificultad para delimitar la crueldad en el campo psicoanalítico y su carácter invariante a lo largo del tiempo vuelven pertinente el escrito.
Al ser una reflexión personal, la modalidad de escritura elegida es la ensayística. El posicionamiento teórico es psicoanalítico, aunque también se toman autores pertenecientes a otras disciplinas.
En contraposición a las teorías que postulan que en la crueldad se toma al otro como objeto, el ensayo sostiene la idea contraria. Para que sea posible el despliegue de la crueldad sobre el otro, es condición indispensable desobjetalizarlo. Es decir, quitarle su estatuto de semejante humano.
Se llega a la conclusión de que los diversos modos de considerar al otro en la crueldad -enemigo, no-semejante, homo sacer y desobjetalizado- son, en realidad, modos de no considerarlo, de anular su existencia. En definitiva, en la crueldad, el otro no existe.
Por otro lado, se intenta delimitar el concepto de crueldad en el campo psicoanalítico, diferenciándola de la agresividad. También, se realiza una caracterización de la época actual y se proponen acciones para contribuir a contrarrestar los efectos de la crueldad.