Este trabajo propone en su comienzo delimitar las conceptualizaciones de
felicidad, recorriendo aristas de lo imposible, detalla una mirada desconfiante y se
desliza sobre la problemática sociohistórica como primer modo de abordaje, dando
lugar a una contextualización y a la pertinencia del problema. Induce, en principio, una
forma de respuesta a las características macro del tema, sin detenerse en una
resolución. Seduce hacia un posicionamiento distante que cautiva una narrativa
oposicionista de la felicidad, enfrentando a una nueva forma de capitalismo propia de
una individualidad meritocrata predominante y avasallante; siendo uno mismo el “CEO”
y gestión de sus emociones y productividad, dando como resultado una vida feliz. Esa
es una primera forma de abordaje, desembocando luego, en una lectura a través de dos
elementos, el poder y la ideología. Este segundo apartado permite trazar una forma de
trabajo que enfrenta a la dicotomía individuo-sociedad, conduciendo a la dificultad por
localizar la problemática, hilvanando respuestas de forma interrogativa. Lleva, como
primera aproximación, a una significación de felicidad elevada a imperativo. Por último,
se hace ingresar al psicoanálisis como invitado, a una conversación, del cual ya era
parte protagónica, quizás de forma alusiva. Continua con cuestionamientos, evitando la
trampa de un psicoanálisis resolutivo, se mantiene la tensión a partir de la crítica y el
conflicto, propio de una escritura ensayística. Retoma cuestiones inacabadas y finaliza
con una impronta desde el des-apresar.