El presente estudio de caso se construye en torno al Espacio de Juego, dispositivo lúdico-clínico de la Sala de Pediatría del Hospital Provincial de Rosario. En él se busca comprender de qué manera un espacio como tal puede contribuir en el proceso salud-enfermedad en un ámbito de salud pública. Para ello se parte desde un enfoque cualitativo y se da lugar a indagar el juego y la clínica, su vínculo con la salud, y la posibilidad de discernir al dispositivo como productor de subjetividad en las infancias que atraviesan el hospital. A su vez se manifiesta la importancia de la implementación de políticas públicas en torno al derecho al juego de lxs niñxs que transcurren internaciones. A partir del análisis se obtienen tres conclusiones; la primera refiere a que el juego determina el proceso salud-enfermedad en tanto es un territorio donde elaborar los padecimientos y malestares de las patologías y de la internación. La segunda plantea que la clínica construida es ampliada, ya que el abordaje es integral y las líneas contextuales de cada paciente son tan importantes como las patologías. Y la tercera sostiene que al ser lo lúdico una herramienta que habilita la dimensión subjetiva, y al garantizar este espacio el derecho de todx niñx al juego, este dispositivo es un espacio de producción de subjetividad. Finalmente se abren interrogantes referentes al modo de construcción de la clínica en otros efectores sanitarios, y al lugar de las madres como presencia mayoritaria en el acompañamiento de lxs niñxs internadxs.
Palabras clave
Juego, infancia, hospital, proceso salud-enfermedad