El presente ensayo aborda las disputas discursivas en la clínica de las adicciones y consumos problemáticos, en el contexto de las normativas jurídicas argentinas. El problema central radica en la colisión entre leyes que promueven la dignidad del paciente, como la Ley Nº 26.529 y la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657, y las prácticas clínicas que a menudo se adhieren a enfoques reduccionistas. La premisa del trabajo sostiene que la adecuada implementación de estas leyes puede transformar la experiencia del paciente, aunque se enfrenta a resistencias institucionales que perpetúan paradigmas que resultan iatrogénicos. A lo largo del desarrollo, se analizan momentos clave en los que se evidencian las tensiones entre la legislación y su aplicación, así como la influencia de los discursos sociales y culturales en la construcción de la identidad de los sujetos. Las conclusiones destacan la necesidad de repensar las prácticas clínicas, enfatizando el impacto negativo de los estigmas asociados a las etiquetas como adicto. Asimismo, se resalta la importancia de valorar la singularidad de cada individuo en el tratamiento, promoviendo su derecho a ser escuchado y reconocido, en lugar de ser reducido a una mera etiqueta psicopatológica.