La problemática del presente escrito trata sobre los puntos de relación entre los discursos sobre el gatillo fácil (que se desprende de la criminalización de la pobreza) y las detenciones clandestinas (ocurridas en la última dictadura militar, 1976-1983, en Argentina), entendidas como prácticas específicas de poder producidas en diversas coyunturas. La premisa es que existe una forma singular de ejercicio de poder que conforma una correspondencia específica discurso-cuerpo, que se encuentra durante la dictadura en las detenciones clandestinas y que en la actual democracia vuelve a encontrarse en el gatillo fácil. Así, el escrito profundiza en las mencionadas construcciones discursivas, a partir de indagar en lo referente a las nominaciones recurrentes en ambos períodos, y cómo logran construir sujetos que quedan fuera de la categoría del semejante, constituyéndose así en tanto enemigos internos. Esto se piensa en relación a la forma en que impactan los señalados discursos en la materialidad de los cuerpos y respecto de la función del terror. Luego, se toma a la memoria colectiva como una vía posible para construir otras discursividades que no legitimen las violencias indicadas. Se concluye que resulta imposible homologar dos tiempos históricos disímiles entre sí, ya que entre ambos existen diferencias inexpugnables, sin embargo, coexiste una operatoria discursiva que persiste en diversas coyunturas y que opera legitimando y naturalizando el ejercicio de violencias ilegítimas con fines políticos/económicos evidentes.