El documento intenta analizar el principio de autodeterminación en la agenda internacional centrándose en la política exterior de Moscú desde el rechazo de Gorbachov a la petición constitucional de la Región Autónoma de Nagorno Karabagh de separarse del Azerbaiyán soviético en febrero de 1988 hasta las sucesivas crisis de Kosovo, el Cáucaso y Ucrania.
El argumento central sostiene que el aparente rechazo al principio de autodeterminación debe entenderse en el contexto de la continua hegemonía de Moscú en el espacio geopolítico de Eurasia, y más concretamente, en el espacio ex soviético.