Escritura: grafemas, grafías y gráficos
Cargando...
Fecha
Authors
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Laborde Editor
Resumen
En la actualidad, los textos escritos a los que tenemos acceso han sufrido una serie de
mutaciones muy evidentes, cambios de apariencia y el surgimiento de ciertas reglas de
producción que resultan tal vez innovadoras o, en algún punto, transgresoras.
Hasta no hace mucho, la letra, de imprenta o manuscrita, era la pauta usual e
imprescindible en toda tarea de lectura o escritura, cualquiera fuera el soporte: letras
cursivas, redondas, comerciales, poblaban los textos acompañadas de rigurosos puntos,
comas, signos de apertura y cierre, etc.
Poco a poco, ha ido flexibilizándose esta forma tradicional de escritura hacia la
reducción de un importante grupo del sistema normativo de la ortografía a un nuevo
paradigma sostenido exclusivamente en la correspondencia fonética. De pronto, ciertas
estrategias que se utilizaban para la toma de apuntes, por ejemplo, se usaron sin reservas en
la comunicación interpersonal y “x” se asumió directamente por “por” y no solo las
palabras, el fenómeno se aplicó también a otros formantes y “100” comenzó a ser parte de
“100pre” y la “k” sustituyó al dígrafo “qu-”, la “s”, “c” y “z” pudieron alternarse sin que
nadie se asombrara. Es cierto que nuestro sistema ortográfico está sostenido en gran medida
sobre las relaciones fonema/grafema y que ha habido muchos intentos de simplificarlo –no
es esta una demanda inaugural ni original–, Sarmiento es una prueba de ello , pero,
evidentemente, si continuamos sosteniendo académicamente este modelo, no es casualidad
precisamente.
Descripción
Citación
Aprobación
Revisión
Complementado por
Referenciado por
Licencia Creative Commons
Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/

