FAPyD - A&P Continuidad Números Completos
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A&P Continuidad ISSN 2362-6097 (En línea) | ISSN 2362-6089 (Impresa) es una publicación semestral iniciada en 2014. Esta publicación se pone en continuidad con los principales valores perseguidos y reconocidos por la tradicional revista de la Facultad de Planeamiento, Arquitectura y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario cuyo primer número fuera publicado en 1963. Entre ellos, con su vocación de pensarse como una herramienta útil a la circulación de ideas y debates relacionados con las áreas disciplinares afines a la Arquitectura. El proyecto está dirigido a toda la comunidad universitaria, teniendo como punto de partida la producción intelectual y material de sus docentes e investigadores y de aquellos que, de distintas maneras, han estado vinculados o desean vincularse con nuestra Institución. El punto focal de la revista es el Proyecto de Arquitectura, dado su rol fundamental en la formación integral de la comunidad a la que se dirige esta publicación. Editada también en formato digital, se organiza a partir de números temáticos estructurados alrededor de las reflexiones realizadas por maestros modernos y contemporáneos con el fin de compartir un punto de inicio común para las propias reflexiones, conversaciones con especialistas y material específico del número que conforma el dossier temático.
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Examinando FAPyD - A&P Continuidad Números Completos por Autor "Alcalá, Laura"
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Ítem Acceso Abierto Arquitecturas recientes en América Latina. Historia, crítica, producción y circulación(Editorial AyP, 2023-12-10) Torrent, Horacio; Berrini, María Carla; Solari, Claudio Javier; Cattaneo, Daniela; Blanc, Claudina; Aravena, Pedro; Antequera, María Florencia; Bonicatto, Virginia; Carabajal, Gustavo; Contreras Padilla, Alejandra; Cutruneo, Jimena; Exss Cid, Úrsula; Fonseca, Ken Flávio; Galimberti, Cecilia; Marengo, Cecilia; Martín Blas, Sergio; Neumarkt, Alan; Parera, Cecilia; Parodi Rebella, Anibal; Pujol Romero, Mónica; Raffa, Cecilia; Romagnoli, Venettia; Russo, Mirko; Faria, Rodrigo Santos de; Tomasi, Jorge Miguel Eduardo; Alcalá, Laura; Barba, Salvatore; Booth, Rodrigo; Capozzi, Renato; Collado, Adriana María; Costa Cabral, Claudia; Cravino, Ana; Martins, Carlos A. Ferreira; Floriani, Héctor; Medina, Mercedes; Warmburg, Joaquín Medina; Molinos, Rita; Murillo, Fernando; Novick, Alicia Ruth; Nudelman, Jorge; Padilla-Llano, Samuel; Peñín Llobell, Alberto; Reyes Schade, Emilio; Rigotti, Ana María; Romero, Maximiliano; Rosas Vera, José; Torres Ramo, Joaquín; Zein, Ruth Verde; Visconti, FedericaCuando la revista A&P Continuidad nos invitó a realizar una propuesta para el presente número, consideramos oportuno reflexionar acerca de la arquitectura reciente en América Latina. En la convocatoria advertimos que, en el ocaso del siglo XX, la crítica señaló la emergencia de episodios inesperados entre las producciones de arquitectura en nuestras latitudes.En 1998, Graciela Silvestri identificó unas pocas obras que se distan-ciaron de las prácticas dominantes y recuperaron para la arquitectura reflexiones artísticas e intelectuales. En 2001, Jorge Francisco Liernur reconoció el fenómeno y distinguió como reveladoras a figuras ajenas al establishment arquitectónico, como Pablo Beitia.En 2002, en el número 51 de la revista chilena ARQ, Horacio Torrent introdujo una primera hipótesis y trabajó sobre el efecto: obras de arquitectos como Gerardo Caballero y Solano Benítez rehuyeron la posibilidad de formulación de un discurso genérico coherente, se constituyeron en dispositivos de impresión y sorpresa y asumieron aproximaciones al arte reciente, a veces hermético en sus significados, pero elocuente en la condición sensible que plantea. Fernando Pérez Oyarzún propuso otra hipó-tesis, asociada a lo tectónico y advirtió que algunos arquitectos del Cono Sur centraban la atención en la condición física, constructiva y gravitacional de la arquitectura y que, en muchas de sus obras, el uso de los materiales no estaba necesariamente acotado a la racionalidad, sino a exploraciones que ponían en relieve matices inéditos del material empleado.En 2006, Ana Luiza Nobre, Ana Vaz Milheiro y Guilherme Wisnik cu-raron la muestra COLETIVO 36 Projetos de arquitetura paulista contemporánea, donde reunieron y caracterizaron la producción y a los protagonistas de una parte de la escena activa en esa ciudad: Andrade Morettin Arquitetos, MMBB, Nucleo de Arquitetura, Puntoni Arquitetos | SPBR Arquitetos, Projeto Paulista y Una arquitetos. En 2008, Miquel Adrià dio cuenta del carácter innovador y la densidad alcanzada por obras de Caballero, Angelo Bucci y el grupo de la Pontificia Universidad Católica de Chile –Alejandro Aravena, Mathias Klotz, Cecilia Puga, Smiljan Radic y el trabajo corporal y muscular al que dieron lugar Paulo Mendes da Rocha en Brasil y, en una escala menor, Rafael Iglesia en la Argentina. En este escenario de relaciones, desde el Center for American Architec-ture and Design de la University of Texas at Austin, en Latitudes, Architecture in the Americas (Hoidin, 2009; Alter y Lara, 2014; Hoidin y Wang; 2020), entre otros, Wilfried Wang propuso una visión superadora de los debates arquitectónicos entre las regiones americanas y estableció un corte transversal en el que consiguió identificar sensibilidades comunes y escalas de experimentación similares a lo largo del continente americano, señalando como ejemplar para el caso de Argentina la obra de Caballero.En simultáneo, con la proliferación de escuelas de arquitectura, bienales y congresos, algunas de estas personalidades urdieron diferentes redes de conexión y circulación. El Congreso Internacional de Arquitectura Latinoamericana desarrollado en Rosario, en 2010, proyectó y consolidó esta generación: Carla Juaçaba y Bucci, de Brasil; Iglesia y Caballero, de Argentina; Aravena, Puga y Felipe Assadi, de Chile; Benítez, de Paraguay; Martin Gualano, de Uruguay; José Sáez Vaquero y David Barragán, de Ecuador; Alexia León, de Perú; Jorge Pérez Jaramillo, Daniel Bonilla y Ana Elvira Vé-lez, de Colombia y Sebastián Mariscal y Alberto Kalach, de México. El fenómeno latinoamericano captó el interés de las agendas internacionales. Algunas de estas figuras fueron invitadas a reconocidas universidades latinoamericanas, europeas y norteamericanas, entre otras, Harvard, Navarra, Berkeley, Austin y Berlín. Sus obras se difundieron en publicaciones en América y Europa y recibieron importantes distinciones: en 2014, Rafael Iglesia fue finalista del Mies Crown Hall Americas Prize, por el edificio Altamira y, en 2016, Aravena recibió el premio Pritzker.A más de tres décadas de los primeros señalamientos de la crítica arquitectónica en torno a estos sucesos, y tras veinte años de un cambio de siglo, nos propusimos indagar sobre las direcciones de ese fenómeno y sobre su alcance. Invitamos a reflexionar acerca de las innovaciones formales y tecnológicas de la arquitectura reciente en América Latina, en un sentido amplio: desde su perspectiva histórica, su interpretación crítica, el análisis de sus modos de producción y las formas en que ciertas obras y figuras se difunden y se consagran a escala global.A partir de las respuestas a la convocatoria advertimos algunas mutaciones y otras persistencias en el registro de la crítica respecto de aquellos primeros señalamientos.Un primer cambio registra las mutaciones en la modalidad de trabajo profesional y su correlato en las arquitecturas que se producen. Frente a la figura hegemónica del autor o autora o de oficinas tradicionales se identifica, a partir de la década de 1990, la emergencia de una nueva generación global de arquitectos en América Latina. Una generación caracterizada por configurar asociaciones entre diferentes arquitectos o grupos arquitectónicos y propiciar numerosas interacciones en red, en las cuales prevalecen intercambios, contagios, superposiciones, acuerdos parciales, alianzas, afinidades y conflictos.Una modalidad de trabajo constituida por asociaciones provisorias, mu-dables y para ocasiones específicas –encargos, concursos, iniciativas de índole social, cultural, artística, económica o política– que pone en acto dinámicas más fluidas y menos jerárquicas entre profesionales de diversas procedencias, de diferentes generaciones y géneros, de distintos países o regiones que se reúnen para hacer uno o varios proyectos, y luego se separan, se recombinan y siguen.Esta generación global, el cambio en las dinámicas de trabajo, el tipo de obras que producen y el uso que hacen del sistema mediático global –con-cursos, libros financiados por crowdfunding, plataformas digitales, eventos, instalaciones, etc.– constituyen el objeto central de reflexión y estudio de Alexandre Ribeiro Gonçalves. En su tesis de doctorado Emergências latino-americanas: arquitetura contemporânea 1991-2011 (2013) examina producciones en Colombia, Brasil y Chile y articula una caracterización consistente de esta nueva generación global de arquitectos latinoamericanos. Por la relevancia del trabajo hemos decidido para el apartado Reflexiones de Maestros poner en circulación para el habla hispana algunas de las ideas centrales de la tesis. La traducción del portugués es de Horacio Torrent.Ítem Acceso Abierto Continuidades y disrupciones en la formación y la investigación en Arquitectura(Editorial AyP, 2023-07-10) Nudelman, Jorge; Cravino, Ana; Blanc, Claudina; Cattaneo, Daniela; Aravena, Pedro; Martín Blas, Sergio; Bonicatto, Virginia; Carabajal, Gustavo; Contreras Padilla, Alejandra; Cutruneo, Jimena; Fonseca, Ken Flávio; Exss Cid, Úrsula; Faria, Rodrigo Santos de; Galimberti, Cecilia; Marengo, Cecilia; Neumarkt, Alan; Parera, Cecilia; Parodi Rebella, Anibal; Raffa, Cecilia; Pujol Romero, Mónica; Romagnoli, Venettia; Russo, Mirko; Tomasi, Jorge Miguel Eduardo; Alcalá, Laura; Barba, Salvatore; Booth, Rodrigo; Capozzi, Renato; Collado, Adriana María; Costa Cabral, Claudia; Cravino, Ana; Ferreira Martins, Carlos; Floriani, Héctor; Padilla-Llano, Samuel; Peñín Llobell, Alberto; Medina, Mercedes; Warmburg, Joaquin Medina; Molinos, Rita; Murillo, Fernando; Novick, Alicia Ruth; Nudelman, Jorge; Reyes Schade, Emilio; Rigotti, Ana María; Romero, Maximiliano; Vera, José Rosas; Torres Ramo, Joaquín; Zein, Ruth VerdeEste nuevo número de A&P Continuidad debe leerse a la par del publicado en diciembre del año pasado dado que abona el mismo marco celebratorio y aporta nuevos matices al problema de la formación en arquitectura. Si en el número anterior se privilegió una mirada que partía de las lógicas institucionales, en este se dirige hacia las búsquedas de alternativas para la enseñanza que emergen de las propias prácticas educativas, tanto formales como no formales, pero también del trabajo en investigación, considerando que son fruto de investigaciones en curso. Como puede inferirse de la lectura de los artículos aquí incluidos, las continuidades y disrupciones –a las que alude el título del número presentes en las historias institucionales tienen su correlato en las prácticas, incluso en las búsquedas alternativas a la formación tradicional. Tal vez vuelva a ser válido aquí el planteo que hacíamos en el número anterior Quizás es el momento de revisar las historiografías de la arquitectura a la luz de la enseñanza, alternativamente al arte; o la enseñanza, en resonancia con la política. Proponer la enseñanza como centro, en vez de un pecado original conservador al que hay que redimir con la novedad, la creatividad y la originalidad, y aún la revolución. Y a partir de allí imaginar entonces nuevos escenarios de formación, evitando anacronismos y sobre simplificaciones en el análisis de las asimetrías que pudieran existir entre la formación y la realidad profesional (Nudelman, Cravino y Blanc, 2022, p. 8). En este número, las Reflexiones de maestros están dedicadas al trabajo doctoral de la Arq. Amandine Diener publicado en 2022. La traducción de sus conclusiones permite revisar las reformas por las que atravesó la Escuela de Bellas Artes de París a lo largo de un siglo. Más allá de la construcción canónica realizada sobre la historia de la sección Arquitectura de esta escuela, la autora presenta los matices del devenir institucional, de la enseñanza y de su vinculación con la profesión. Conjugar la mirada de la historia de la escuela desde estas tres posiciones permite identificar el debate que se dio en la institución a lo largo de un siglo entre la formación de una élite y de una masa de arquitectos, los resquebrajamientos dentro de un sistema de enseñanza que se mostraba compacto, pero en el que la modernidad se colaba a través de la cultura impresa y los embates de una profesión que desconfiaba de sus métodos y tomaba distancia. Como señala la autora, los acontecimientos de 1968 marcaron el final de una era, no el del legado de esta escuela que aún nos permite seguir re-flexionando sobre los procesos en torno a la formación del arquitecto. La entrevista que Gervasio Andrés Meinardy le hace a Juan Manuel Llauró nos proporciona un relato vívido, de primera mano, de una época donde a la par que se oficializaba tardíamente la aceptación del Movimiento Moderno, también se desarrollaba la reacción a la variante más internacional de esta corriente, por una orientación más sensible al lugar y a lo popular. Estos dos enfoques, asimismo, dialogaban con ideologías políticas cercanas una a la izquierda y otra a un humanismo católico. En este contexto, los concursos de arquitectura fueron una herramienta eficaz que permitió la contrastación en la práctica de las ideas que los jóvenes estudios de arquitectura proponían.En el Dossier temático, el trabajo de Florencia Blázquez reflexiona so-bre una serie de posicionamientos alternativos a la enseñanza de la arquitectura tradicional, categoría que obviamente debe aclararse para avanzar. Entendamos, por esto, la enseñanza para una disciplina institucionalizada, que se ha ido acomodando en el tiempo histórico al servicio del sistema económico. Es decir, la institución que trabaja para el capital. Blázquez expone sus tres casos con precisión didáctica (aunque cabría preguntarse sobre el hecho de que dos de sus tres colectivos están generados por becarias europeas). La cuestión trae tras sí una discusión apasionante, ya apagada, aunque de las cenizas puedan resucitar anima-les míticos. A nuestro entender, la pregunta que surge al momento de la lectura es si es posible construir una disciplina indisciplinada (activistas e insurgentes), o al menos tan sumergida —inmersa es la palabra de uso— en las culturas emergentes / alternativas que pueda mutar o trastocar su esencia institucional para ponerse del lado de abajo.Con escasas variantes, lo ya dicho nos sirve para presentar el artículo de Barada y Tomasi, quienes nos muestran sus trabajos en comunidades de la provincia de Jujuy, en una línea ya reconocible de participacionismo, pero extraordinariamente enriquecida por una visión amplia de esa tradición que Blázquez había situado en Giancarlo De Carlo y que ha ido acumulando experiencia y cuerpo teórico, reconociendo ahora otras disciplinas pertinentes como la antropología y la etnografía. Aun sabiendo que estas ciencias humanas debaten internamente con pasión por líneas diversas, lo que vuelve a quedar en evidencia en este trabajo es la des-confianza en los instrumentos tradicionales de la arquitectura. Queda la-tente la cuestión de lo vernáculo como modelo, fantasma que recorre la historia como extraño tertuliano de lo institucional, desde el mito de la cabaña a corporeizaciones más contemporáneas de las que es difícil seleccionar un ejemplo (neorrealismos, arquitectura sin arquitectos, etc.)El artículo de Lucas Tebes nos invita a recorrer aquellas experiencias que por fuera de la enseñanza formal permiten introducir al aspirante o joven arquitecto a un mundo de prácticas cargadas de sentido. Es así como presenta inicialmente aquellas trayectorias inmersivas como el trabajo profesional en la Rue de Sèvre, la convivencia comunal en Talesin y el gran experimento del Bauhaus. Asimismo, da cuenta de festivales y encuentros anuales como el de Hello Wood y el Open House que se emparentan con los casos mencionados por su énfasis en el aprender haciendo, por des-tacar lo intransferible de la vivencia personal, y por idealizar, además, el sentimiento de comunidad de pertenencia. Tanto en Hello Wood, como en Open House, queda latente la noción de discontinuidad y de extrañamiento frente a lo cotidiano, cuestión necesaria para ver con nuevos ojos lo que de otro modo permanecería invisible, que el autor del artículo asocia con la experiencia disruptiva del viajero. Por último, el éxito de estas convocatorias no hace otra cosa que poner en crisis algunas prácticas docentes acríticas y rutinarias, así como la disociación que la academia tiene con el mundo real, aquel al que los jóvenes deben enfrentarse a diario, reforzando la idea de búsqueda de alternativas que proponía Florencia Blázquez.Para comprender el origen del modelo de formación, Diana Zamler presenta una breve genealogía de la enseñanza en Argentina haciendo foco en el taller de arquitectura. En este sentido, el proyecto en su dimensión pedagógica y profesional concentraría la identidad de la disciplina, siendo que la transformación de una de estas dimensiones afectaría ne-cesariamente a la otra. De manera concomitante, el desempeño profesional de un arquitecto sería aquello que determina su legitimidad como docente, dejando de lado la reflexión teórica o la posible preparación pedagógica. En este contexto, ante la ausencia de marcos conceptuales explícitos que superen el mero carácter de ideología, la producción arquitectónica está sujeta a vaivenes de la moda o a lógicas del mercado. No obstante, el proyecto, en su carácter propositivo, puede asumir el desafío y contribuir a modificar la realidad.La breve historia de la enseñanza de la arquitectura en Brasil que nos deja Carlos Ferreira Martins en la sección Ensayos no necesita ser presenta-da. Es una síntesis precisa que sorprende, además, cuando se develan las fechas claves de lo que él mismo llama una “educación superior tardía y conflictiva”, el primer subtítulo de su ensayo. Cuando se contrastan estas fechas y las del momento del descubrimiento de la arquitectura moderna brasileña (“Brazil builds”, el monográfico de L’Architecture d’Aujourd’hui, etc.), se hace evidente que el ambiente debía ser excitante. En apenas diez años Brasil se convertiría en una referencia internacional, lo que nos obliga a prestar mucha atención a los procesos vividos por la enseñanza de la arquitectura en las universidades brasileñas. Leer este trabajo a la par de la contribución de Amandine Diener permite poner en relación los procesos que, entre continuidades y disrupciones, llevan adelante las instituciones que han liderado la formación del arquitecto con algún derrotero común entrada la década de 1960 y sus particularidades continentales.El Archivo de obra presenta material inédito del edificio de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniera y Agrimensura, primera casa de la Escuela de Arquitectura de Rosario creada en 1923. En el predio que hoy ocupa la facultad se había proyectado en la década de 1910 el nuevo edificio para la Escuela Industrial de la Nación, que ocuparía toda la manzana. Inconvenientes relacionados con la ocupación del terreno demoraron su concreción y tras la creación de la Universidad Nacional del Litoral en 1919 se decide cambiar el proyecto y que la escuela comparta edificio con la facultad, de la que dependería administrativamente. El edificio es inaugurado en 1929 aunque las obras para completar la construcción de la manzana y ampliarlo, aun antes de su concreción definitiva, se continuarían durante la década siguiente. La Escuela de Arquitectura ocupó la primera y la segunda planta del ala sobre calle Colón hasta su mudanza a la Ciudad Universitaria en la década de 1970, cuando adoptaría el rango de facultad.Ítem Acceso Abierto Diseño de paisajes turísticos patrimoniales(Editorial Ayp, 2024-07-11) Carabajal, Gustavo; Blanc, Claudina; Cattaneo, Daniela; Aravena, Pedro; Antequera, Florencia; Martín Blas, Sergio; Bonicatto, Virginia; Carabaja, Gustavo; Contreras Padilla, Alejandra; Cutruneo, Jimena; Flávio Fonseca, Ken; Exss Cid, Úrsula; Faria, Rodrigo Santos de; Galimberti, Cecilia; Marengo, Cecilia; Neumarkt, Alan; Parera, Cecilia; Parodi Rebella, Anibal; Pujol Romero, Mónica; Raffa, Cecilia; Romagnoli, Venettia; Russo, Mirko; Tomasi, Jorge Miguel Eduardo; Alcalá, Laura; Barba, Salvatore; Booth, Rodrigo; Capozzi, Renato; Collado, Adriana María; Cabral, Cláudia Costa; Cravino, Ana; Martins, Carlos A. Ferreira; Floriani, Héctor; Padilla-Llano, Samuel; Peñín Llobell, Alberto; Medina, Mercedes; Warmburg, Joaquín Medina; Molinos, Rita; Murillo, Fernando; Novick, Alicia Ruth; Nudelman, Jorge; Reyes Schade, Emilio; Rigotti, Ana María; Romero, Maximiliano; Rosas Vera, José; Torres Ramo, Joaquín; Zein, Ruth Verde; Visconti, FedericaLa propuesta de dedicar un número monográfico de la revista A&P Continuidad al tema del turismo patrimonial en relación con el proyecto arquitectónico, se discutió en el Castillo de Santa Severa, un pequeño centro del Lacio sobre el mar Tirreno, relativamente alejado de los flujos turísticos que atraviesan y abarrotan las zonas monumentales de Roma. En esa ocasión se desarrolló un workshop de proyecto de una red internacional de escuelas de arquitectura, denominado DHTL - Designing Heritage Tourism Landscapes, que se interroga sobre el aporte que la arquitectura puede brindar al estudio del fenómeno del turismo patrimonial. Durante la reunión del comité científico, despertó especial interés la propuesta de Gustavo Carabajal: imaginar un número de A&P Continuidad centrado en el tema de dicho fenómeno con el aporte de integrantes de la red, académicos argentinos y latinoamericanos. El interés se generó por dos razones: permitía ampliar la confrontación, generalmente limitada al contexto de las escuelas pertenecientes al network y, también, medirse con un contexto cultural y geográfico, como el argentino latinoamericano, en el que el turismo es un fenómeno creciente, pero aún alejado de las cuestiones críticas que produce el turismo de masas.La red DHTL nació en 2015, a partir de una propuesta formulada por Mauro Marzo, en representación de la Universidad IUAV de Venecia, líder de la red. Hasta la fecha, las universidades participantes han aumentado de 6 iniciales a 20 e incluyen, además de las mencionadas escuelas fundadoras y la FAPyD-UNR, otras universidades argentinas, francesas, griegas, italianas, portuguesas y españolas. A menudo nos interrogamos sobre cuáles podrían ser las razones detrás del crecimiento en el número de universidades que se han sumado. Estas podrían identificarse tanto en la importancia y relevancia del tema central, como en el método y la organización de sus actividades que alternan momentos de enseñanza experimental intensiva con momentos de seminario de confrontación en la investigación.En primer lugar, el tema parece de fundamental interés ya que investiga uno de los fenómenos culturales y sociales más relevantes de la contemporaneidad, fenómeno que establece un estrecho vínculo con los territorios, ciudades y localidades en las que se desarrolla. Los adjetivos cultural y social van acompañados de un tercer adjetivo, económico, dado que el fenómeno del turismo representa uno de los principales ítems de la economía mundial. El turismo patrimonial en particular, a diferencia de otras formas de turismo, tiende a crecer incluso en períodos de recesión económica.No obstante, considerando la relevancia de estos datos y el hecho de que algunos sectores de las ciencias sociales, geográficas y económicas se ocupan específicamente del turismo desde hace décadas, todavía hay relativamente poca investigación arquitectónica sobre este fenómeno. La red pretende abordar el estudio de las interrelaciones entre el turismo patrimonial y el proyecto arquitectónico, en sus distintas escalas: arquitectónica, urbana y paisajística. El propio nombre explica clara-mente el tema y su clave interpretativa: DHTL Diseñar paisajes turísticos patrimoniales pone de relieve, por un lado, que la red no aborda las diversas formas que puede adoptar el turismo, sino sólo las relativas a la dimensión patrimonial y, por otro, que el objeto de estudio de este fenómeno no tiene el mismo enfoque que en otras disciplinas; más bien uno disciplinar preciso: el que ofrece el proyecto de arquitectura entendido como herramienta para hacer investigación. Por otra parte, a la ingform Designing no le sigue una mera lista compuesta por tres sustantivos sino un conjunto de palabras unidas entre sí para poner de relieve objetivos concretos: diseñar los paisajes del turismo patrimonial impactados por la presencia o posibilidad de formas de utilización y valorización turística.Al igual que otras formas de turismo, el costero o el de montaña, por ejemplo, el turismo patrimonial también puede interpretarse de dos maneras: como un factor de alteración de la naturaleza de los espacios públicos y del uso de los edificios, o como un fenómeno capaz de mejorar las condiciones económicas, sociales y culturales de determinados territorios, en ocasiones, incluso marginales o en decadencia.Frente a estas dos condiciones opuestas, el proyecto de arquitectura, junto con otras disciplinas, puede ofrecer una contribución importante a la puesta en valor del patrimonio histórico, artístico y paisajístico. A pesar de esto, los métodos de proyecto útiles para intervenir en un ámbito tan complejo y delicado todavía parecen estar poco definidos. Es precisa-mente sobre estas relaciones binarias de difícil equilibrio –patrimonio/turismo, salvaguarda/accesibilidad, conservación/uso, residentes/turistas que las escuelas de arquitectura que participan en la red centran su atención didáctica y de investigaciónÍtem Acceso Abierto Docencia en arquitectura y diseño: ¿Que hay de nuevo?(AyP Ediciones, 2024-12-11) Martínez Nespral, Fernando Luis; Jiménez, Darío Daniel; Perrotti Poggio, Julieta; Cattaneo, Daniela; Blanc, Claudina; Aravena, Pedro; Antequera, María Florencia; Martín Blas, Sergio; Bonicatto, Virginia; Carabajal, Gustavo; Contreras Padilla, Alejandra; Cutruneo, Jimena; Fonseca, Ken Flávio; Exss Cid, Úrsula; Faria, Rodrigo Santos de; Galimberti, Cecilia; Marengo, Cecilia; Neumarkt, Alan; Parera, Cecilia; Parodi Rebella, Anibal; Pujol Romero, Mónica; Raffa, Cecilia; Romagnoli, Venettia; Russo, Mirko; Tomasi, Jorge Miguel Eduardo; Alcalá, Laura; Barba, Salvatore; Booth, Rodrigo; Capozzi, Renato; Collado, Adriana María; Costa Cabral, Claudia; Cravino, Ana; Martins, Carlos A. Ferreira; Floriani, Héctor; Padilla-Llano, Samuel; Peñín Llobell, Alberto; Medina, Mercedes; Warmburg, Joaquín Medina; Molinos, Rita; Murillo, Fernando; Novick, Alicia Ruth; Nudelman, Jorge; Reyes Schade, Emilio; Rigotti, Ana María; Romero, Maximiliano; Rosas Vera, José; Torres Ramo, Joaquín; Zein, Ruth Verde; Visconti, FedericaFue a finales de 2021 cuando propusimos editar un número de A&P Continuidad dedicado al qué hay de nuevo en docencia en Arquitectura y Diseño. Y haciendo una mirada retrospectiva, no podemos dejar de pensar hoy en lo inmersos que estábamos en ese momento en la pandemia global de COVID 19, proceso en el que, si bien entonces se atisbaba la finalización de su etapa más destructiva, tenía aún un altísimo grado de incidencia en nuestras vidas cotidianas. Evidentemente, el qué hay de nuevo estaba muy cargado entonces del interés de conocer y difundir experiencias, innovaciones y posicionamientos en cuanto a la educación en nuestro campo disciplinar tras el violento impacto que produjo la pandemia; impacto que se había expresado desde las primeras acciones vinculadas al aislamiento preventivo –que implicaron los cierres de los establecimientos y la interrupción de las actividades educativas– y a la revolución virtual que vivimos tras semejante golpe. Con mayor o menor grado de dificultad, la educación retomó sus actividades de modo remoto, con un importantísimo esfuerzo de estudiantes y docentes que estuvimos sumidos –por qué no decirlo– en un clima inicial de incertidumbre e improvisación. Poco a poco se pudo progresivamente encauzar nuestra tarea hacia modalidades que permitieron, al menos, que los daños formativos fueran subsanados en el mayor grado posible e incluso que surgieran nuevas posibilidades de cara al futuro.En Nietzsche, la genealogía, la historia Michel Foucault define el concepto de suceso: “Por esto es necesario entender no una decisión, un tratado, un reino, o una batalla, sino una relación de fuerzas que se in-vierte, un poder confiscado, un vocabulario retomado y que se vuelve contra sus utilizadores, una dominación que se debilita, se distiende, se envenena a sí misma, algo distinto que aparece en escena, enmascarado” (Foucault, 1971/1992, p. 20).Si bien Foucault otorga a la definición una clara connotación de vinculación al poder, podría plantearse que la pandemia, en cuanto a sus efectos en la vida y la cultura de la humanidad de estos tiempos, operó como el gran suceso global del siglo XXI: es lo distinto y enmascarado que apareció en escena. Específicamente en la educación, las relaciones, la cultura, las modalidades, las acciones de los y las protagonistas ya dejaron de ser los mismos. O, dicho de otro modo, quienes pasada la pandemia pretendieron volver a la normalidad repitiendo literalmente aquellas recetas anteriormente vigentes, encontraron que el tiempo les había tendido una trampa. La educación y, más específicamente, la docencia en arquitectura y diseño ya era necesariamente otra.Creemos, sin embargo, que sobre esto hay que hacer dos puntualizaciones. Por una parte, que, pasados ya un puñado de años, las consi-deraciones que hacemos respecto al antes y después de la pandemia no implican una mirada sesgada al fenómeno como vinculado estrictamente a un hecho sanitario devenido en cultural. El posterior desarrollo de lo que llamamos inteligencia artificial está profundamente vinculado a los avances tecnológicos producidos a inicios de esta dé-cada y, dado también el impacto que empieza a producir en el campo educativo, no debe entenderse como un fenómeno desvinculado de aquello, sino más bien como una expresión más de un único proceso. Por la otra, que cuando hablamos en tono categórico de un antes y un después de ninguna manera pensamos en que la educación debe pensarse hoy haciendo una tabula rasa de lo que se pensaba y sostenía antes de esta segunda década del siglo XXI; muchos de los debates, posicionamientos e indagaciones siguen teniendo total validez. Pero creemos que este suceso global los ha necesariamente resignificado. Uno de los temas cuya necesidad de incorporarse a la docencia en arquitectura y diseño claramente se vislumbraba desde antes de la pandemia es el pensamiento decolonial. Pensar mecanismos para tomar distancia de una forma de ver la arquitectura centrada en la producción de hombres-blancos-ricos –y por lo tanto con indudables bases machistas, racistas y elitistas– era tan urgente antes del COVID 19 como hoy. Creemos que es necesario seguir incorporando a nuestra labor educativa valores que la cultura hoy ha puesto en agenda como reivindicaciones impostergables, como la inclusión, la equidad y la igualdad de género.Lo mismo pasa con la necesaria desarticulación de prácticas autoritarias por parte de los y las docentes. Lamentablemente, siguen exis-tiendo en nuestro medio cátedras y talleres regidos por esquemas verticalistas, unidireccionales y hasta con ciertos sesgos autoritarios.Respecto de los contenidos, ya Marina Waisman desde la historia de la arquitectura advertía a mediados de la década del 50 que todo estudio de tipo enciclopédico será inútil y este tipo de estudio, frecuente en el pasado de nuestras escuelas de Arquitectura, responsable de la incomprensión hacia la Historia que todavía es frecuente hallar entre los estudiantes (Waisman en Gutiérrez y Paterlini, 2007, p.115). Y las palabras de Waisman dan cuenta de un debate que, más allá de los más de los sesenta años transcurridos, en algunos ámbitos sigue vigente. Sobreviven hoy rasgos de una obsoleta categorización de los saberes basadas en la pervivencia –aún en el siglo XXI de derivaciones del modelo Beaux Arts, cuyo impacto en los planes de estudio genera centralidades y periferias que no se corresponden con las múltiples formas de ejercer la arquitectura y el diseño en el presente.Ahora bien, más allá de esta enumeración de cuestiones sobre las que pensamos que nuestro oficio docente debe repensarse, actualizarse y tender a modelos más democráticos y justos, la edición de este número de A&P Continuidad deja también –pensamos– otro tipo de señales. Porque, más allá de los resabios no deseados del pasado y de las dificultades actuales, en los distintos artículos que componen esta publicación están expresados análisis, pensamientos, experiencias y pro-puestas que hablan de intentos y logros en la necesaria renovación que postulamos. Y un primer indicador de esto fue la respuesta a la convocatoria: la cantidad de artículos enviados cumplió con creces las previsiones y expectativas previas, lo que demuestra que hay mucho interés por parte de los y las docentes de participar de este debate y de expresar lo que entienden por nuevo en la educación disciplinar.