Matkovich, Andrés2025-11-112025-11-112018https://hdl.handle.net/2133/31425La terapia de shock designa dos procedimientos que parecen muy diferentes, por un lado la estrategia de que se vale el neoliberalismo para aplicar sus medidas de acumulación y concentración de la riqueza, por otro, una técnica para el tratamiento de la locura al interior del dispositivo manicomial. Ambas se integran en un mismo proyecto cuando se devela las lógicas de poder más amplias en que se ven inmersas. Con la finalidad de eliminar la resistencia inherente a toda relación de poder, las terapias de shock proceden bajo la forma del arrasamiento, buscando producir tábula rasa ahí donde los sujetos muestran rebeldía. Este mecanismo revela su voluntad de poder absoluto, ilimitado, no sometido a ninguna ley, que pretende tomar por objeto a los sujetos borrando su condición histórica y social. Pero el shock nunca es del todo exitoso, obstinado el sujeto devuelve marcas, huellas que hacen posible suturar los agujeros que el terror ha dejado para producir memoria y reescribir la historia.esopenAccessShock, poder, resistencia, trauma, sujetoApuntes contra el silencio Un recorrido por la terapia de shocktesis