Ontanilla, Mauro2026-04-142026-04-142025https://hdl.handle.net/2133/32850El presente trabajo analiza cómo el psicoanálisis se desarrolla dentro de las instituciones de salud mental, abordando la tensión entre las normas generales y la singularidad de cada sujeto. Su objetivo es indagar cómo el analista sostiene un dispositivo clínico psicoanalítico que respete la ética del deseo y la singularidad en un marco institucional regulado por leyes, protocolos y burocracias. La estrategia metodológica consiste en un análisis conceptual y comparativo, contrastando la lógica general de las instituciones con la práctica singular del psicoanálisis, orientada por reglas como la abstinencia y la asociación libre. Se parte de la hipótesis de que el analista puede ocupar una posición “extima”, es decir, simultáneamente dentro y fuera de la institución, lo que le permite articular las normas generales con la singularidad de cada sujeto. El trabajo muestra que, a través de esta posición, el analista transforma la demanda social en demanda de análisis, reintroduce lo singular allí donde predominan criterios homogéneos y sostiene un espacio para la subjetividad del paciente. Se concluye que la práctica analítica en instituciones requiere reconocer y utilizar creativamente las normas institucionales, manteniendo al mismo tiempo una ética del deseo que posibilita la emergencia de lo singular y garantiza la existencia efectiva de la clínica psicoanalítica dentro de los dispositivos de salud mental.esopenAccesspsicoanálisis, instituciones, salud mental, extimidad, singularidad.“La posición del analista en la institución: la extimidad como borde”tesis