Pratti, AriannaEnsinck, AlejandraSortino, MaximilianoMattaloni, StellaColombo, Laura2026-05-142026-05-142025https://hdl.handle.net/2133/33142Introducción: La fungemia se define como la presencia de hongos en el torrente sanguíneo. El diagnóstico microbiológico se realiza a partir de hemocultivos, por sistemas automatizados o por métodos manuales. Lodderomyces elongisporus es una levadura perteneciente a la Familia Debaryomycetaceae, filogenéticamente cercana al complejo Candida parapsilosis. Posible integrante de la flora normal de la piel. En los últimos años, ha emergido como un patógeno oportunista en humanos, especialmente en el ámbito hospitalario. Tiene la capacidad de formar biofilms y ascosporas que contribuyen significativamente en la persistencia en superficies inanimadas del ambiente clínico. No suelen causar enfermedad en individuos inmunocompetentes, pero puede provocar infecciones invasivas en pacientes con alteraciones en las barreras naturales o en la respuesta inmune. Los principales factores predisponentes incluyen: inmunosupresión, uso prolongado de ATB de amplio espectro o antifúngicos azólicos, neutropenia, hospitalización prolongada, procedimientos invasivos [...]esopenAccessPráctica ProfesionalInformes de CasosLodderomyces elongisporusFungemiaInfecciones Fúngicas InvasorasInfección HospitalariaCultivo de SangreErrores DiagnósticosTécnicas de Laboratorio ClínicoTécnicas MicrobiológicasTécnicas de CultivoMedios de CultivoLodderomyces elongisporus: transmisión intrahospitalaria y dificultad diagnósticacomunicacionesUniversidad Nacional de Rosario. Facultad de Ciencias Bioquímicas y FarmacéuticasAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International